Sergio Santos Hernández ya no es más el entrenador de la Selección de básquet. Así de claro, así de duro pero no tan inesperado. El Oveja y la Confederación Argentina no se pusieron de acuerdo en los términos para la renovación y se cierra un exitoso ciclo de cinco años, el más largo en la historia del conjunto nacional.

¿Cómo se llegó al abrupto final para una relación que incluyó la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 y el quinto puesto en el Mundial de Turquía 2010? La explicación más precisa es el desgaste. Y de ambas partes. El entrenador ya había avisado que no quería mirar más allá de Londres 2012 y Germán Vaccaro, el presidente de la CABB que nunca lo tuvo entre sus preferidos, insistió con un proyecto de 4 a 6 años, que incluyera también el Mundial de España 2014 y hasta los Juegos de Río de Janeiro 2016.

El Oveja basaba su idea en seguir pudiendo mantener el cargo a tiempo parcial y combinarlo con la dirección de Peñarol de Mar del Plata, equipo con el que también logró numerosos éxitos en los últimos años. Pero…

“Me voy con un sentimiento de felicidad porque estos cinco años al frente del seleccionado me abrieron puertas en todos lados y me dieron prestigio. Con la selección pasé los momentos más satisfactorios y felices de mi carrera como entrenador. Dirigí y enfrenté a los mejores jugadores del mundo y eso es incomparable”, se despidió el DT. Y agregó: “Además tuve un cuerpo técnico de lujo que me acompañó en un proceso que debo considerar exitoso a todas luces”.

Por su parte, Vaccaro ya había deslizado que entre Hernández y Julio Lamas estaría el próximo entrenador. ¿Cómo sigue la historia? Hoy habrá una reunión y el coach de Obras volvería al banco albiceleste, como ya lo hizo entre 1997 y 1999.

Fuente: La Razón

Por Leo

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