Elecciones 2015

Verborrágica y pasional, la senadora nacional sufrió un accidente en 1994 que la dejó parapléjica. Dice que su filosofía de vida es no enfocarse en lo conflictivo.

Amiga de Mauricio Macri y figura clave en la construcción del PRO, Gabriela Michetti se animó a desafiar dos veces a su jefe político. Pero fortalecida de esos «desaires», ayer resultó electa vicepresidenta de la Nación.

«Es mi vice: Gabriela representa los valores del PRO», dijo el líder de Cambiemos cuando la presentó como candidata, en junio, en la inauguración de la salida de la Autopista Illia a la avenida del Libertador. «Estoy honradísima y muy contenta de estar al lado de Mauricio, muy agradecida de que haya pensado nuevamente en mí para acompañarlo», le devolvió ella la gentileza en ese mismo acto.

La relación entre ambos comenzó hace más de una década. Michetti conoció a Macri en una reunión de mujeres, cuando el empresario comenzaba a gestar su partido Compromiso para el Cambio. Era 2003 y ella se integraba al núcleo fundador de lo que luego terminaría convirtiéndose en Propuesta Republicana (PRO). Ese mismo año fue electa legisladora de la Ciudad.

La militancia política de Gabriela Michetti había comenzado antes, en las filas de la Democracia Cristiana. Se recibió de licenciada en Relaciones Internacionales en la Universidad del Salvador en 1988 y tiene un master en Gestión de Negocios e Integración en la UCES. Pero su vida cambió radicalmente en noviembre de 1994: sufrió un violento accidente mientras viajaba a Laprida, su ciudad natal.

El auto en el que iba con su ex marido, el periodista Eduardo Cura, perdió estabilidad y volcó. Michetti sufrió serias lesiones, que la dejaron parapléjica. Y en el hospital de Laprida la atendió su padre, médico y cirujano. «Vos no te preocupes, que yo voy a ser feliz igual en una silla de ruedas», le dijo ella cuando él la recibió. Lo recordó en una entrevista con la revista Para Ti, ella recordó ese momento: «Yo estaba dura, en una camilla de madera, y sabía que tenía una lesión grave, porque no sentía nada de la mitad del cuerpo para abajo. Los estudios confirmaron que había quedado parapléjica debido a una lesión medular en la cintura. Pero desde el primer minuto enfrenté la situación con ese ánimo, porque tengo una filosofía de vida que consiste en no quedarme en lo doloroso, en lo conflictivo. Pienso: esto es lo que hay, tengo muchas cosas buenas y aunque algo esté mal, hay que ir para adelante».

Ella nunca tuvo reparos en hablar de su discapacidad, incluso de su vida sexual. «Somos como itálicos, para decirlo de una manera disfrazada, somos italianos en eso», dijo sobre la frecuencia de su actividad sexual con su pareja durante la campaña 2013. También entonces tuvo que enfrentar rumores respecto de que su imposibilidad de caminar no era tal. «Lo han dicho a viva voz algunas personas, y en su momento Aníbal Fernández me llamó para disculparse porque un periodista había escrito que era él el que lo había lanzado», afirmó Michetti y aseguró que «me lo tomo a la gracia, pero hay mucha gente, por ejemplo, que es más ingenua y no conoce nuestras ironías, y es feo, porque me preguntan. Y hay gente que lo sufre».

Este año, durante la campaña a precandidata como jefa de Gobierno porteña, Michetti se quebró en el programa «Los Leuco». Allí mostraron una foto de ella antes del accidente, con su pequeño hijo Lautaro en brazos. El joven hoy tiene 22 años y se dedica a la música. «Me emociona muchísimo, no se si por verme parada, pero probablemente (…) Una de las cosas que más me impactó cuando tuve el accidente era no poder ocuparme de bañarlo, de cambiarlo porque él tenía dos años», recordó la senadora.

Verborrágica y pasional, católica manifiesta, Michetti tiene una muy buena relación con el Papa Francisco y desde la comunidad gay fue muchas veces criticada por haber votado en contra del matrimonio igualitario y haberse ausentado en la sanción de la ley de identidad de género. En una entrevista a La Nación en 2012, dijo que «hay que pensar en la discriminación que puede sufrir un chico adoptado por padres homosexuales» y luego pidió perdón en Twitter: «Jamás quise dañar a alguien».

En su perfil de Facebook, Michetti dice que le gusta mucho «viajar, conocer culturas diversas y establecer contacto con personas muy distintas a mí y entre sí». Entre sus libros favoritos «en este momento de mi vida» menciona «La audacia de la Esperanza», de Barack Obama; «La paz perpetua», de Kant; «Los cinco minutos del Espíritu Santo», de Victor Manuel Fernández; «El país bajo mi piel», de Gioconda Belli; «La imaginación Sociológica», de Wright Mills; «Historia General Moderna», de Vicens Vives y «Armonía Interior», de Anselm Grün. Respecto de la música, asegura escuchar «mucha y muy diferente» y en una amplia y ecléctica lista menciona a Buena Vista Social Club, Shakira, Norah Jones, Diana Krall, Jack Johnson, Bach, Mozart, Mercedes Sosa, los Beatles, Enrique Morente, Tomatito, Goyeneche, Raúl Juárez y Piazzolla. En el cine, elige «Nothing Hill», la película romántica con Hugh Grant y Julia Roberts que «me encanta ver muchas veces».

Su currículum detalla que fue legisladora por la Ciudad entre 2003 y 2007, y la eligieron vicejefa de Gobierno porteño en la primera elección que Macri ganó en 2007. Dos años después, dejó la gestión, que dice es su pasión, para competir por el cargo de diputada nacional. «La única persona que tenía imagen positiva y podían seguir apoyando era yo. Me dijeron ‘tenes que dejar la gestión’. No había otra alternativa y lo hice por el equipo». Cumplió su mandato como diputada y en 2013 fue electa senadora nacional.

Michetti le dijo «no» dos veces a Macri. La primera fue en 2013, cuando decidió no competir en la provincia de Buenos Aires. La segunda fue en diciembre, cuando rechazó la oferta a la vicepresidencia. Ella apostaba a una fórmula más abierta y quería ser jefa de Gobierno, pero Macri manifestó públicamente su apoyo a Rodríguez Larreta. “Me generó tristeza, esa es la emoción bien clara. Sobre todo la parte en la que Horacio estuvo en los momentos difíciles, porque todos hemos estado», le dijo entonces la senadora a Clarín. Michetti y Macri recompusieron la relación. Y el 10 de diciembre, su amigo y jefe político le tomará juramento como la nueva vicepresidenta de la Nación.

Fuente: Clarin