El nuevo primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, anunció la composición del Gobierno del país, que incluye al ex primer ministro Laurent Fabius y Manuel Valls -de origen español- al frente, respectivamente, de Exteriores e Interior. Tras una reunión de más de cuatro horas reunido en el Palacio del Elíseo con el presidente, François Hollande, se desveló que el Ejecutivo incluye igualmente a Pierre Moscovici como nuevo ministro de Economía y Finanzas. Moscovici, ex ministro de Asuntos Europeos, dirigió la campaña presidencial de Hollande.

François Hollande y su flamante primer ministro, Jean-Marc Ayrault, eligieron a 34 ministros y viceministros, heterogéneo y plural, joven y nominalmente paritario (17 mujeres, 17 hombres), con una potente presencia de las minorías étnicas.

En la lista no figura la máxima responsable del Partido Socialista (PS), Martine Aubry, quien había figurado en los medios como previsible primera ministra pero que tras confirmarse la nominación de Ayrault dijo haber rechazado entrar en negociaciones para encabezar algún ministerio.

“François Hollande ha tomado una decisión política y la acepto”, ha explicado Aubry a la web de ‘Le Monde’. “Ha preferido nombrar a alguien muy cercano para ser primer ministro, y yo ya he sido número dos del Gobierno y no tengo ganas de ponerme a negociar vaya usted a saber qué ministerio”.

Según se filtró, Hollande contaba con situar a la líder de la corriente más izquierdista del PS al frente de un gran ministerio para compensar al ala más dura del partido. Pero Aubry pidió ser la superministra de Economía y Hacienda, englobando las dos carteras, lo que le habría dado una palanca de poder inusitada. Hollande no ha transigido, y la formación del Gobierno, prevista para mediodía, se ha convertido en un crucigrama que solo se ha podido resolver a la caída de la noche.

El primer Gabinete socialista en diez años mezclará experiencia y juventud. Hollande recurre a un dinosaurio de pasado turbio, el exprimer ministro Laurent Fabius (1984-1986), para la cartera de Exteriores, toda una rehabilitación para un hombre que llevaba tiempo en barbecho porque perdió gran parte de su prestigio con el escándalo de las transfusiones a hemofílicos con sangre contaminada por sida.

Hay también rostros de la nueva izquierda socialista, como Arnaud Montebourg (que será el titular de un extraño invento llamado Recuperación Industrial), conocido como “el desglobalizador” por su acérrima defensa del proteccionismo europeo y del ‘made in France’. Y un destacado miembro de la corriente centrista, encarnada por el barcelonés Manuel Valls (Interior), especializado en temas de seguridad e inmigración y que ha sido el responsable de comunicación de la campaña de Hollande.

Otro estrecho colaborador del presidente, Pierre Moscovici, director de su campaña, que sonaba para el Quai D’Orsay, acabó situado al final en Economía, mientras Michel Sapin, redactor del programa económico, será ministro de Trabajo.

Las dos mujeres más prominentes del Gabinete pertenecen a minorías raciales; son la ministra de Justicia, Christiane Taubira, y Najat Vallaud Belkacem, que será la portavoz del Gobierno y titular de Derechos de las Mujeres. Hollande ha colocado además a tres damas jóvenes en ministerios de menos peso: Marisol Touraine, hija del maestro de sociólogos Alain Touraine, será ministra de Asuntos Sociales; la ecologista Cécile Duflot se encargará de Vivienda, y Aurélie Filipetti irá a Cultura.

La expareja de Hollande, Ségoléne Royal, como se preveía, no formará parte del Gobierno y se encamina hacia la presidencia de la Asamblea Nacional. “Lo esencial es que nos pongamos muy deprisa al servicio de los franceses para conseguir juntos enderezar a Francia en el camino de la justicia”, dijo Jean-Marc Ayrault, que ha convocado la primera reunión del consejo de ministros para el jueves.

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