Francia y China se comprometen a un acuerdo contra el cambio climático

La cumbre del medio ambiente en París.Los dos países firmaron un acuerdo en favor de la limitación de la temperatura del planeta. Fue durante la visita de Hollande a Beijing.

El presidente francés François Hollande sabe que el éxito de su cumbre climática en París no depende de su voluntad política sino de la de China, el país mas contaminante del planeta, quien llevó al fracaso la última cumbre sobre medio ambiente en el 2009 en Dinamarca. Por eso inició ayer una visita de dos días a China para entrevistarse con el presidente Xi Jinping y evitar que la suerte de Copenhague se reproduzca en la COP21, como se ha denominado la Conferencia de Naciones Unidas por el cambio de clima en París, que se iniciará el próximo 30 de noviembre. Y lo ha conseguido.

En una declaración común conocida ayer, Beijing se compromete con Francia sobre el “principio de un acuerdo ambicioso y juridicamente restrictivo” a la conferencia de París, acompañado de “mecanismos de vigilancia de los compromisos esperados”. Esos compromisos serán revisados “cada cinco años”, según la declaración realizada delante de la prensa por Hollande y su colega chino.

La declaración común establece que este difícil acuerdo es “jurídicamente restrictivo” y refleja “el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas” para limitar el alza de la temperatura mundial por debajo de 2 grados.

Francia y China se declaran “favorables a que una revisión completa tenga lugar cada cinco años sobre los progresos alcanzados ” y remarca la necesidad de “un sistema de transparencia mejorada, en vista de reforzar la confianza mutua”.

El acuerdo incluye 21 puntos y el presidente chino dijo que muestra “el compromiso común de hacer triunfar a la conferencia de París”. Hollande estimó que ella significaba “un paso mayor” sobre un acuerdo en la COP21. “Con esta declaración , nosotros hemos puestos las condiciones que nos permiten entrever un éxito”, aseguró el jefe del estado francés.

A un mes de la conferencia que va a reunir a 193 países y 80 jefes de Estado en París, Hollande estaba exhultante. Francia obtuvo de China una cláusula de revisión, que permite rever cada 5 años esa hoja de ruta con intercambios regulares. Ese era el objetivo del jefe de Estado francés. Inicialmente China consideraba esa cláusula “punitiva” y la había rechazado.

Según las Naciones Unidas, era evidente que se debía encontrar un mecanismo de revisión de los objetivos para contener el alza de temperaturas por debajo de los 2 grados centigrados. Pero con el 25% de emisiones mundiales de gas de efecto invernadero, China es el primer Estado contaminante del mundo. De su rol en la COP21 dependerá el éxito o la ruina de la cumbre. Por eso Hollande decidió hacer su último gran viaje internacional a Chongqin y Beijing para conseguir su meta, con más de 40 empresarios en su delegación. Después continuará a Corea del Sur antes de regresar a París el próximo 4 de noviembre.
Este viaje a China, en medio de la campaña por las peligrosas elecciones regionales franceses y un mes antes de la cumbre climática era fundamental para Hollande. Los funcionarios del Eliseo creía que debían ellos “convencer a China de comprometerse muy precisamente para el equilibrio de la COP21”.

Antes de su encuentro con el presidente chino, Hollande visitó Chongqing, acompañado por una inmensa delegación empresarial y de ministros. Esta ciudad de nueve millones de habitantes, con gran cantidad de inmigrantes internos chinos, es altamente contaminada por los efluvios industriales y allí existe una empresa chino francesa para tratar las aguas servidas.

Hollande continuará impulsando la causa del clima en el G20 en Turquía el próximo 16 y 16 de noviembre y su última participación será en Malta, durante la cumbre del Commonwealth, que reagrupa a las ex colonias del Imperio británico. En plenas regionales y antes de las presidenciales del 2017, el jefe de Estado francés quiere que los avances ecológicos marquen su gobierno.

Fuente: Clarin