Participan más de 50.000 personas en la primera marcha convocada en 2012. Reclaman la gratuidad del sistema educativo. Sebastián Piñera había ofrecido financiar créditos para universitarios desde el Estado

Crédito foto: @chileNOOserinde

«Hoy día estamos pidiendo que la educación sea un derecho y no un privilegio», indicó a su vez el presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (Fech), Gabriel Boric.

La manifestación está autorizada por la intendenciade Santiago de Chile, y ya son decenas de miles los estudiantes que avanzan por la avenida Alameda.

«Es importante recalcar que estas movilizaciones no son contra el Gobierno en particular o una propuesta en particular, sino que tratan de levantar una alternativa al modelo existente, creemos que hay mucho que avanzar. Sobre todo cuando vemos el largo camino que nos espera para superar la segregación: tenemos el segundo sistema más segregado del mundo», explicó el presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica, Noam Titelman, uno de los dirigentes que lidera la movilización.

Diversas organizaciones sociales se han sumado a la manifestación de los estudiantes. La marcha se produce un día después de que el Gobierno anunciara una reforma en la concesión de créditos para acceder a la enseñanza universitaria.

Los créditos de los bancos privados imponían un interés del 6% a los estudiantes, y el Gobierno pretendía calmar el reclamo estudiantil estableciendo un interés del 2%.

La Confederación de Estudiantes de Chile (CONFECH) consideró «insuficiente» la propuesta del Gobierno de asumir la gestión de los créditos para acceder a la enseñanza universitaria, que antes concedía la banca privada.

«Esto no basta. Esta propuesta significa que (los estudiantes) se seguirán endeudando y no queremos cambiar deuda por deuda», dijo el presidente de la FECH, Gabriel Boric.

Boric ha señalado que el objetivo de la reforma educativa que pretende llevar a cabo el Gobierno de Sebastián Piñera debe ser la gratuidad «porque el dinero no debería limitar la calidad de la educación a la que se accede».

Por su parte, la vicepresidenta de la FECH, Camila Vallejo, ha calificado de «absurda» la propuesta del Ejecutivo. «Ningún arancel puede fijar los costos en base a la empleabilidad de la carrera, debe hacerlo en base a los costos reales al impartirse», sostuvo.

Infobae

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