Según los documentos publicados por El País, la secretaría de Estado pidió información sobre “posibles acciones militares” argentinas con ayuda de “aliados de la región, como Venezuela”. Los cables también muestran preocupación por “el cambio de lenguaje” del Gobierno nacional.

Documentos de la diplomacia norteamericanos filtrados por Wikileaks revelaron la preocupación de Estados Unidos ante “el cambio de lenguaje experimentado» del Gobierno nacional y el Ejército argentino en los reclamos de soberanía sobre las Islas Malvinas, después de la autorización británica para buscar petróleo en la región.

«La Secretaría de Estado indagó sobre si había debate entre los militares argentinos o dentro del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, respecto a posibles acciones solo o en concierto con otros aliados regionales, como Venezuela», revelaron los cables publicados por El País de España.

Apreciaremos que nos informen de manera que podamos anticipar la reacción argentina, incluidas posibles acciones militares», señala un cable enviado por Washington, que pide además que se informe sobre cualquier discusión, no sólo dentro del Gobierno sino también «entre oficiales militares».

Según el diario español, las respuestas de la embajada «constatan que la política argentina respecto a las Malvinas se endureció en respuesta al movimiento británico».

Agrega que «se adoptaron tres niveles de acción: protesta formal en Reino Unido, cartas de advertencia a cada empresa relacionada con la operación, recordándoles que es ilegal y que puede ser objeto de sanciones, y cartas a los Gobiernos relacionados con esas empresas, con un contenido similar».

En febrero pasado, las relaciones entre Argentina y Reino Unido volvieron a tensarse por la autorización emitida por el Gobierno británico para realizar prospecciones petrolíferas en aguas de las islas usurpadas por los británicos.

Otro telegrama fechado en junio de 2009 muestra que la inquietud de la diplomacia estadounidense sobre las Malvinas se remonta a un año atrás, después de una conversación entre el entonces embajador norteamericano en Buenos Aires, Earl Wayne, y el ex ministro argentino de Exteriores Jorge Taiana.

El documento filtrado explica cómo Taiana reconoció en una visita de despedida a Wayne que su gobierno había mostrado un cambio de actitud sobre un acuerdo elaborado en 2004, durante la presidencia de Néstor Kirchner, con EE.UU. y «otros Gobiernos clave».

Argentina, al presentar en abril de 2009 un nuevo reclamo sobre la Antártida ante la Comisión de Naciones Unidas que trata de las plataformas continentales, abandonó “el lenguaje específico acordado».

Según los cables, Wayne atribuye a Taiana esta explicación: “Si ustedes leen nuestra reclamación cuidadosamente, verán que nuestro lenguaje respeta todas las provisiones del Tratado Antártico».

Los cables revelan también la preocupación del gobierno de Estados Unidos por el eventual perjuicio que podrían sufrir empresas norteamericanas implicadas en la exploración, como el caso de Diamond Drilling.

Hacen mención a una resolución tomada por Argentina en 2007 que amenaza con expulsar del país a cualquier compañía petrolera que opere en Malvinas sin permiso del país sudamericano.

Los despachos señalan que no hay ninguna empresa norteamericana implicada, aunque reconocen que la plataforma contratada por la empresa británica Desire Petroleum «está operada por una firma de EEUU».

Fuente: La Razón

Por Leo

Deja una respuesta