La economía del reino.Lo hicieron los ex primeros ministros Gordon Brown (laborista) y John Major (conservador). Y pidieron al gobierno actual que no recorte los beneficios sociales.

No es usual que dos ex primeros ministros británicos, uno laborista y el otro conservador, coincidan en un diagnóstico sobre el reino. El ex premier “Labour” Gordon Brown y el “tory” John Major se asombraron de la “shockeante pobreza y desigualdad británica” el mismo día y remarcaron que es la tercera potencia, “con uno de los peores problemas de pobreza en el mundo occidental”. En dos diferentes discursos urgieron al gobierno conservador y al Chancellor de las finanzas, George Osborne, a no eliminar los beneficios sociales (Tax credits) para las familias y sus hijos y no ampliar aún más la brecha de los “nuevos pobres”, la nueva generación de los 90, con salarios victorianos en el reino.
Cuando Osborne debe decidir si corta esos beneficios tras una inusual derrota en la Cámara de los Lores sobre el tema, Brown y Major coincidieron. Gordon dio su conferencia el miércoles por la mañana en Westminster y Major el martes por la noche. Pero ambos publicaron sus posturas críticas en las páginas de The Daily Mirror y The Daily Telegraph respectivamente: convirtieron la pobreza británica en un tema tan importante y conmovedor como los dos minutos de silencio por los muertos de la Primera Guerra Mundial en todo el país.
“Usted está traicionando a Gran Bretaña con sus recortes de beneficios, Chancellor” le dijo Brown a Osborne, en un poderoso discurso y con su histórica furia. “Todo lo que Gran Bretaña representa –trabajo duro, independencia de espíritu, ahorro y compasión por los chicos– va a ser minado por los recortes de “tax credits” de Osborne, que van a sumergir a otro millón de familias en la pobreza”, denunció Brown, que inventó estos beneficios familiares para los más desprotegidos y fue ministro de finanzas durante el gobierno de Tony Blair.
El ex primer ministro John Major fue terminante. “La pobreza no es solo bolsillos vacíos. Los pobres no solo tienen vida de pobres pero viven vidas más cortas. En algunas de nuestras grandes ciudades, como Glasgow y Westminster, la esperanza de vida de los pobres es 20 años más corta que entre los más ricos”, alertó. Después reivindicó sus orígenes pobrísimos, con su padre trabajando en un circo, para remarcar que “no todo el que recibe un beneficio social es un pedigüeño”.
“Por supuesto que ociosos y pedigüeños existen y el gobierno tiene el derecho de eliminar a los tramposos, que abusan a los contribuyentes. Pero el foco no debe ser en los que abusan el sistema: nosotros necesitamos igual concentración en aquellos a los que el sistema les falla”, advirtió el conservador Major, en una abierta confrontación con Osborne, dentro de su propio partido. Para él, “los beneficios son un paliativo y no una cura”. “Lo que se necesita es más trabajos y no el pago de un salario mínimo”, anticipó Major. “Si nuestra infraestructura no es modernizada, estaremos condenados a mantenernos pobres, ahora y en el futuro”, sentenció, en un mensaje dirigido al Chancellor del déficit O y el rey de la austeridad.
Brown y Major coincidieron en que la única salida para combatir esta pobreza “dickensiana” británica es la creación genuina de empleos, con el éxito de empresas industriales, financieras, comerciales.
“Cuando el número de chicos y chicas británicas en la pobreza está proyectado a llegar a 2,3 millones en dos años y 3,9 millones en el 2020 para llegar a una escala que nunca tuvo en los últimos 50 años. Usted podría ser perdonado por preguntarse: ¿por qué hacer sufrir a los chicos? Los chicos no pueden ser acusados si nacieron en una familia pobre”, argumentó Brown, que se ha retirado de la política.
“Ellos son nuestro futuro. Los científicos, ingenieros, genios de la computación en la generación que viene y cada chico merece el mejor comienzo en la vida. Eso es solo justo”, continuó. Pero Brown alertó sobre “una nueva generación, hoy en sus 20 años, que nacieron en 1990, al final de la guerra fría”. Sus sueldos son tan bajos y sus rentas o créditos hipotecarios tan altos que son oficialmente los “nuevos pobres” británicos.
Para Brown, Osborne debe lidiar con la falta de trabajos bien pagos en economías avanzadas como la británica. “Porque debido al cambio de tecnologías, los tradicionales trabajos se perdieron: desde oficinistas, secretarias, dactilógrafas hasta fabricantes de calderas”. Dijo que si el gobierno introduce un salario mínimo pero corta los beneficios, “dejará millones en la pobreza”.

Fuente: Clarin