La bebé africana de 11 meses que cruzó el Mediterráneo sin su familia es la cara de la crisis de inmigración que se vive en la región. Le fue asignada una «familia de acogida».

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Los oficiales de Salvamento Marítimo del sur de España han llegado a rescatar del mar hasta mil africanos en una sola jornada, llegados en las llamadas «lanchas de juguete». Se trata de embarcaciones pequeñas, a veces abarrotadas de gente y otras con los pocos que se animan a la aventura de desafiar la suerte en busca de una vida mejor.

En una de ellas llegó la bebé de 11 meses que partió desde Tánger sin sus padres, envueltos en una batalla a pedradas con policías marroquíes, según los testigos del hecho. Los rescatistas la apodaron «Princesa», y su historia ganó espacio en los medios como símbolo de la crisis migratoria.

Fátima superó el shock inicial: cuando llegó temblaba de frío y fiebre

También su cara de sorpresa y agotamiento, sus profundos ojos negros y una capacidad de adaptación fenomenal con la que logró dejar atrás los 38,5 grados de temperatura corporal que acusaba al llegar a Tarifa.

Las fuerzas de seguridad lograron poco después contactarse con los padres, que permanecen en Marruecos y que, según los testigos, no la abandonaron voluntariamente. En este primer contacto se conoció también el nombre real de la bebé, Fátima, así como la confirmación de su edad.
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La «princesa» Fátima se recuperó tras llegar con fiebre y temblando de frío

Recuperación y familia de acogida

Las primeras horas de Fátima en España fueron de convalescencia. Una dosis de un antipirético infantil, dos biberones consumidos en tiempo récord y seis horas de sueño ininterrumpidas le permitieron superar el peor momento: temblaba de frío y fiebre al arribar al centro de refugiados.

Según describe el diario El País, «si algo le sobra a Fátima son padrinos». La primera noche la pasó en casa de una voluntaria de una ONG, que tiene dos hijos. Jugó con ellos «hasta caer rendida», y por la mañana fue despedida con lágrimas por sus anfitriones. Debía volver a la sede de la Cruz Roja de Tarifa.

No se sabe cuándo y cómo se podrá reencontrar con su madre, que debe ir a buscarla

El protocolo indicaba que debía ser puesta a disposición de la Junta de Andalucía para ubicar una «familia de acogida», que temporalmente se ocupará de ella mientras espera que su madre verdadera vaya a buscarla.

Esta espera comenzó el jueves, pero no se sabe cuándo terminará. Las organizaciones dan por descontado que es su mamá quien debe hacerse presente para retirarla en su hogar transitorio, cuya locación ha sido mantenida en reserva para proteger la intimidad de la bebé.

Fuente: www.infobae.com