Así lo confirmaron los investigadores. La misiva fue fechada el 3 de febrero, el mismo día en que el hombre se suicidó en Italia. A fines de enero, había secuestrado a las nenas, de 6 años, de la casa de su ex esposa en Suiza.
Las pequeñas mellizas Alessia y Livia Schepp, de 6 años y desaparecidas desde el 31 de enero, estarían muertas, asesinadas por su propio padre. Así, por lo menos, lo escribió Matthias Schepp en una carta que le envió a su ex mujer y mamá de las nenas el 3 de febrero, el mismo día en que el hombre se suicidó.

«Las niñas reposan en paz y no han sufrido», escribió el hombre según publicó esta mañana el diario italiano La Reppublica. Más tarde, la existencia y el contenido de la carta fueron confirmadas por la policía del cantón suizo de Vaud, involucrada en la investigación.

Los investigadores suizos tuvieron conocimiento de la existencia de esa carta el 8 de febrero, así como de otras siete misivas, que contenían en total 4.400 euros que el padre había retirado en la ciudad francesa de Marsella y enviado a su ex esposa.

Pese a todo, el portavoz policial Jean-Christophe Sauterel insistió en que «no hay ninguna certeza de si las niñas están vivas o muertas» y en que, por lo tanto, «todo sigue en marcha para tratar de encontrarlas».

La búsqueda no se realiza en el territorio suizo desde que hace días se confirmara que las mellizas viajaron junto a su padre en un ferry desde Marsella a la isla de Córcega, que se convirtió en el nuevo centro de las investigaciones.

Alessia y Livia están desaparecidas desde el 31 de enero. Su padre había pasado dos días antes a buscarlas por la casa de su ex mujer, en la localidad suiza de St. Suplice, cerca de Lausana, para llevarlas a pasear durante el fin de semana del 29 y 30 de enero. Pero el hombre terminó secuestrándolas.

La historia que conmociona a Europa fue tomando tintes cada vez más trágicos. El 3 de febrero, Matthias Schepp se suicidó arrojándose a una vía de tren en la estación de Cerignola (Italia), adonde había llegado en coche desde Francia. Antes, según reveló ayer la Policía, había consultado desde su computadora páginas de Internet con información sobre envenenamientos.

Fuente: EFE

Por Marta

Deja una respuesta