Le tiraron un proyectil que impactó en la cara de Lugüercio. Sufrió una úlcera de córnea. Pero el partido se jugó igual.

La hinchada de Lanús protagonizó el primer episodio de violencia en un estadio desde que el gobierno provincial dispuso el paulatino regreso de las parcialidades visitantes: fue ayer previo al triunfo por 3-1 de Aldosivi ante el equipo dirigido por Guillermo Barros Schelotto.

Con casi 20 minutos de retraso comenzó el partido debido a un proyectil que partió desde la tribuna visitante -había unas 600 personas- y que impactó en el rostro de Pablo Lugüercio. La agresión sucedió cuando el equipo conducido por Fernando Quiroz cumplía con el último tramo del calentamiento previo, momento en el que se vio al ex jugador de Estudiantes y Racing partir rumbo a los vestuarios cubriéndose con ambas manos la parte derecha de su cara.

Las dudas sobre el estado físico y anímico del futbolista, de quien en un momento dependió de que el partido se jugara o no, motivó diversas reuniones a partir de que el árbitro Ariel Penel anunció que el comienzo de las acciones se demoraría no menos de 10 minutos.

A las 20.06 ingresó Aldosivi al campo de juego del Minella. Con una leve inflamación sobre el arco superciliar derecho, el jugador local dijo: “No pasa nada, no cambia nada. Y sigue todo igual”. Cuatro minutos después apareció Lanús.

A las 20.16 entró a la cancha el cuarteto arbitral. Luego se supo que parte del tiempo de la demora se debió a que el árbitro decidió escribir un detallado informe en caliente, como para que se escapara ningún detalle de lo sucedido.

El de anoche fue el primer incidente provocado por hinchas visitantes desde que se decidió que algunos encuentros volvieran a jugarse con las dos parcialidades. Sin que se conocieran disturbios ya se habían llevado a cabo, entre otros, en Lanús-Independiente, Estudiantes-Newell’s; Arsenal-Olimpo y Tristán Suárez-Sportivo Italiano. En esta fecha, el partido elegido era Banfield-Racing, pero finalmente esa idea inicial quedó trunca. Y se eligió Aldosivi-Lanús por una gestión del presidente del club del Sur del Conurbano, Alejandro Marón. Por este hecho, Lanús podría quedar expuesto a una sanción por parte de la Agencia de Prevención de la Violencia en el Fútbol provincial (APreViDe).

Al cierre de esta edición no se habían producido detenciones entre los hinchas de Lanús a pesar de que efectivos de la Policía bonaerense habían rodeado el sector donde estaban los visitantes. Más rápido de lo previsto, ya llegó el primer incidente de una hinchada visitante. Esta medida se puso en marcha en la fecha 25 por mandato del gobernador bonaerense y candidato presidencial kirchnerista, Daniel Scioli, en pleno desarrollo de la campaña electoral.

Fuente: Clarín