En junio la entidad perdió U$S500 millones de reservas internacionales, a pesar de que casi no hubo pagos de deuda y de una mayor liquidación de los exportadores. Según un estudio de la consultora AMF, el factor principal fue el temor de los pequeños ahorristas. Los depósitos en pesos, también en caída.

La Politica Online

Las reservas internacionales cayeron unos U$S500 millones en junio. Pero a diferencia de mayo, donde la responsabilidad fue compartida entre el sector público y el privado, en junio estuvo explicado casi exclusivamente por el retiro de los depósitos por parte de los ahorristas.

Así, en el mes pasado el retiro de depósitos del sector público fue de 929 millones de dólares, cuando en junio esa cifra se redujo a 97 millones de dólares, ya que el gobierno no tuvo que afrontar ningún pago de deuda. Mientras tanto, los del sector privado estuvo en ambos meses cerca de los U$S900 millones.

Según un informe de la consultora Actividad, Moneda y Finanzas (AMF), a pesar de que en la última semana de junio la liquidación de los exportadores aumentó un 70% respecto al resto del mes, el Bcra tuvo su peor performance como comprador desde noviembre pasado.

“Los grandes actores del mes fueron los depositantes en dólares del sector privado quienes a través de sus retiros de fondos de los bancos explicaron prioritariamente este descenso en el stock de RI”, reza el informe.

Y continúa: “Con un sector externo que en junio monetizó menos y un sector público virtualmente ausente de la creación de dinero, el estacional ascenso de la demanda de medio de pagos que opera sobre fines de junio y gran parte de julio (pago de aguinaldos, vacaciones de invierno), determina que las tasas de interés comiencen a elevarse”.

“Mientras los grandes jugadores mantuvieron un comportamiento cauteloso, los pequeños ahorristas (los que mueven menos de 1 millón de pesos) prefirieron poner sus depósitos a la vista o tener el efectivo en mano”, comentó a LPO Andrés Mendez, director de AMF. “El pequeño ahorrista tiene temor a que pase algo”, sugirió.

Los grandes operadores, por el contrario, “tienen otro tipo de información” y no están tan “asustados” como los minoristas, sostiene el economista.

Según la consultora, esto podría servir como contrapeso al retiro de depósitos que realizan los ahorristas no sólo en dólares sino también en pesos, cuyo crecimiento ni siquiera llegó a superar la cifra de crecimiento por intereses. “Se estima que en los últimos 30 días, los pequeños depositantes ‘retiraron’ alrededor de $ 400 millones en depósitos a plazo de los bancos”, afirma el estudio.

“Una suba de la tasa de interés desalienta la inversión agregada, provocando, a través de un reconocido efecto multiplicador, la pérdida de capacidad productiva y un deterioro social que puede afectar a la estructura de largo plazo de la economía”, concluye.

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