Tuvo sólo 3 en contra, 4 abstenciones y 2 ausencias. Fue tras quince horas de debate, en los que abundaron reproches por la privatización de la compañía. El kirchnerismo incorporó a YPF Gas a la expropiación e incorporó la exploración a la lista de prioridades.

El Senado aprobó esta madrugada el proyecto para nacionalizar YPF al expropiar acciones de Repsol que le permitan al Estado alcanzar el 51% del control de la petrolera.

El proyecto tuvo apoyo de todos los bloques, lo que permitió 63 votos a favor, 3 (los puntanos Adolfo Rodríguez Saá y Liliana Negre de Alonso y el salteño Juan Carlos Romero) en contra, 4 abstenciones y 2 ausencias, entre ellas la de Carlos Menem, quien había prometido que votaría a favor pero nunca apareció.

La otra butaca vacía fue la del sanjuanino Roberto Basualdo, del Peronsimo Federal, quien le había adelantado a LPO que votaría en contra, pero finalmente prefirió irse antes.

El kirchnerismo acompañó en su totalidad al igual que la UCR, aunque sorprendió la abstención de los catamarqueños Oscar Cabanchik y Blanca Monllau, aliados de los radicales.

También se apartó de su bloque Norma Morandini, la cordobesa del Frente Amplio Progresista que optó por solicitar la abstención. Al igual que la UCR, su coterráneo Luis Juez, el socialista santafesino Rubén Giustiniani y el bonaerense del Gen Jaime Linares apoyaron en general y plantearon objeciones en particular. La otra abstención fue de María Eugenia Estensoro, de la Coalición Cívica.

En la votación el kirchnerismo sumó algunos elementos olvidados en el texto enviado por el Gobierno. Incorporó exploración entre las prioridades de la empresa y agregó la empresa YPF Gas a la expropiación.

El proyecto comenzará mañana mismo a ser debatido en Diputados, durante un plenario de las comisiones de comisiones de Presupuesto, Energía y Asuntos Constitucionales, que se iniciará a las 10.

Quince horas de debate

La sesión comenzó a las 10.30 y finalizó a la 1.30 luego de 57 oradores y el cierre final de los jefes de bancada.

El neuquino Marcelo Fuentes abrió la sesión como miembro informante del Frente para la Victoria-PJ y definió como una decisión soberana la estatización de la petrolera. Para continuar con el acelerado crecimiento es necesario contar con el manejo del sector”, aseguró.

“El proyecto del Ejecutivo no conforma un acto caprichoso ni un acto aislado. Es fundamentalmente un corolario lógico, derivado de una consecuente e imperiosa necesidad de concretar en materia energética la reversión fundamental de paradigmas que caracterizaron los tiempos con preeminencia neoliberal», completó.

El primero en cruzarlo fue Gerardo Morales, de la UCR, quien en un largo discurso disparó por igual contra el Gobierno argentino por su política energética como contra el español, por su reacción ante la estatización de Repsol. “Es ingrato. Vienen acá y se llevan todo”, los acusó.

Recordó que el secretario de Energía, Daniel Cameron, dijo en el Senado “que faltan combustibles porque hay gente que almacena hace 5 años”, se indignó.

La Ucr votó en general a favor pero presentó un proyecto alternativo que comparte la estatización de la empresa pero con algunas diferencias de forma.

La principal fue que también pide expropiar acciones del Grupo Petersen, de los Enrique y Sebastián Eskenazi, que mantiene su porción en la nueva empresa.

“Les estamos dando un argumento a España para que nos acuse de discriminación”, se lamentó Morales.

Otras propuestas fueron distribuir el 10% de las ganancias entre los trabajadores, crear una agencia federal con participación de las provincias que coordine la política de YPF, y un mayor control parlamentario, a través de la bicameral de seguimiento de las privatizaciones.

Ausente de la mayoría de las comisiones, Romero anunció que presentó un proyecto propio para comprarle las acciones a Petersen en lugar de expropiárselas. «Tenemos que pagar lo que corresponda por el pasivo ambiental. Pero no podemos ser ocupas. No podemos usar la prepotencia», se quejó.

Jaime Linares informó la posición del Fap, alterada por la cordobesa Norma Morandini. Junto a Luis Juez y Rubén Giustiniani, votarán a favor en general pero se opondrán a varios artículos.

Pedirán que también se expropie acciones al Grupo Petersen, que se constituya una sociedad de Estado y no anónima y un marco regulatoria. Morandini se apartó de su bloque y denunció un «chantaje emocional», antes de pedir permiso para abstenerse. El kirchnerismo rechazó todas las propuestas en particular.

Estenssoro lamentó su pedido de abstención. “Los hechos me impiden acompañar una iniciativa que de haber sido planteada de otra manera hubiera sido importante y estratégica para nuestro país. Pero quiero agradecer a la presidente Cristina Kirchner por haber elogiado ante este Congreso la gestión de mi padre (José «Pepe» Estenssoro) al frente de YPF».

Una de las pocas voces en contra fue la de la puntana Liliana Negre de Alonso “Estamos de acuerdo en que YPF tenía que volver al Estado nacional. Es una empresa emblemática. No estamos de acuerdo con la metodología. Había otros medios que nos hubieran llevado a igual fin. En esto hay corresponsabilidad de los gobiernos de los Kirchner, pero también de todos».

En su discurso de cierre, pasada la 1, Pichetto pidió evitar los reproches a las decisiones del pasado, como fue la de privatizar YPF, que si bien definió como un error, justificó en las crisis económicas de las provincias, en 1992, y a los sacudones financieros que complicaron la economía argentina en 1998, como fueron la crisis del tequila y la devaluación de Brasil.

Recordó el destrato que sufrió de banqueros españoles durante el 2001, cuando discutían la continuidad de las inversiones tras la devaluación, y definió al capitalismo español como “depredador” y “muy distinto” al anglosajón.

La Política Online

Deja una respuesta