La Casa Rosada pagará esta semana el vencimiento de intereses del Bonar X, cerca de u$s 200 millones. De este modo intenta enviar una señal de tranquilidad a los mercados, en medio de los temores por una posible pesificación, como sucedió en Chaco y también pidió Mariotto.

El Gobierno tiene todo listo para pagar pasado mañana el vencimiento de intereses del Bonar X, un título emitido al 2017, pero con pagos semestrales de intereses. En total serán alrededor de u$s 200 millones que los inversores ya tendrán depositados en sus cuentas el miércoles. El dato relevante es que se trata de un bono emitido en dólares, pero bajo legislación argentina. De esta forma, se estaría dando una señal de tranquilidad a los mercados, en relación con la voluntad de pago por parte de la Casa Rosada de este tipo de papeles, según publicó el diario Ambito Financiero.

Este vencimiento pasaría inadvertido en un contexto normal. Pero tras la decisión del Banco Central de impedirle al Chaco recurrir al mercado cambiario para enfrentar un vencimiento de deuda de u$s 250.000, el nerviosismo se generalizó. La especulación entre los brokers y los bancos de inversión fue que no sólo la deuda de algunas provincias puntualmente, sino la de todos los emisores incluyendo al Estado nacional, sería pesificada. De hecho, el Gobierno de Jorge Capitanich terminó pagando esa deuda emitida originalmente en dólares al tipo de cambio oficial en pesos.

El Bonar X se emitió en 2007 por un plazo de diez años, bajo legislación local. El capital se amortiza totalmente al final, pero paga dos cuotas semestrales de interés, con un cupón del 7% anual. Uno de esos pagos cae el 17 de octubre, por el equivalente al 3,5%. Como el monto actualmente vigente de la emisión es de u$s 5.690 millones, el pago que debe efectuar el Tesoro asciende a unos u$s 200 millones.

Los nuevos temores a la pesificación de los bonos emitidos en dólares afectaron justamente a papeles como el Bonar X. Su cotización venía creciendo muy firme, hasta llegar a los $ 565. Pero en sólo una semana cayó un 9,2%, finalizando en baja también el último viernes, hasta tocar niveles de $ 522. Estos títulos son especialmente apreciados en el mercado porque están entre los pocos que se compran en moneda local, pero al momento del vencimiento de intereses y el capital se reciben dólares. Lo mismo sucede con títulos como el Boden 2015 o el Bonar VII, todos emitidos bajo legislación local. En otras palabras, están entre los pocos instrumentos que aún permiten comprar dólares en forma legal utilizando pesos. El atesoramiento de dólares fue suspendido por el Banco Central en julio, aunque en la práctica desde mayo la AFIP no autoriza operaciones de adquisición de divisas.

El pago de intereses en dólares esta semana y la acreditación en las cuentas de los tenedores deberían resultar claves para darle nuevamente impulso a la cotización de estos títulos. Incluso, muchos verán claramente como una oportunidad de compra la brusca caída sufrida la semana pasada. Lo mismo sucedió con el cupón PBI en dólares, que también sufrió un duro golpe porque muchos consideraron que el Gobierno pagaría en pesos el vencimiento del 15 de diciembre.

Pero no sólo sufrieron los bonos en dólares emitidos bajo legislación local por parte del Gobierno nacional. También la deuda bajo ley extranjera se vio afectada, con lo que se incrementaron de manera significativa los niveles de riesgo-país. También subieron los rendimientos de la deuda emitida por los Gobiernos provinciales y las empresas. Sin embargo, al irse aclarando la situación, los niveles tienden a volver a la situación anterior. El viernes, el riesgo se ubicaba en 870 puntos básicos, cuando había superado los 900 puntos la semana anterior.

En definitiva, tras las aclaraciones efectuadas por el Banco Central, el cuadro de situación es el siguiente:

El BCRA distingue deuda externa (emitida en el exterior, bajo ley extranjera y con fondos depositados desde el exterior) de la deuda interna en moneda extranjera. Sucede que la primera aporta dólares nuevos a las reservas en el momento de la colocación. Por ende, cuando se repaga esa deuda, en realidad se trata de una salida de divisas que habían ingresado con anterioridad. En los casos de deuda bajo legislación local, se supone que el inversor argentino no aportó dólares genuinos, ya que pudo suscribir el título en pesos.

La deuda en dólares emitida bajo legislación local, tanto por provincias como por empresas, debería ser considerada en la práctica como «dollar linked», ya que esos dólares se pagarán en pesos al tipo de cambio oficial. La excepción se daría en el caso de emisores que hayan atesorado divisas con anterioridad, como ya lo manifestó el gobernador tucumano, José Alperovich.

Esta situación no perjudica a inversores extranjeros en deuda interna ya que, en la medida que hayan cumplido con las normas de encaje de tiempo mínimo en el país, pueden comprar dólares a ese tipo de cambio para sacar los fondos del país.

En el caso de los bonos emitidos por el Gobierno nacional, como el propio Banco Central se ocupó de aclarar, siempre tiene acceso al mercado de cambios para el pago de servicios de deuda, interna o externa. Esto se debe a que el mercado legal lo autoriza a acceder a las reservas para hacer frente a vencimientos de intereses y de capital de la deuda pública.

La Política Online

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