El gobierno de Madrid arrancó con la privatización de la salud pública

El Parlamento regional aprobó una ley para vender la gestión de seis modernos hospitales y 27 centros de salud. Aunque la atención seguirá siendo gratuita, los profesionales se oponen porque consideran que perjudicará a la calidad.

Por: Tiempo Argentino
Fuente: Info News

El Parlamento regional de Madrid aprobó ayer un plan privatizador de la sanidad pública que tiene desde hace semanas en pie de guerra a los médicos de la comunidad autónoma. La Asamblea de Madrid, gracias a la mayoría absoluta con la que cuenta en ella el Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy, aprobó una ley que permitirá privatizar la gestión de seis hospitales en los que se atienden más de un millón de personas, y 27 centros de salud, el 10% de los que tiene la región de 6,5 millones de habitantes. La norma también permitirá cobrar un euro por receta expedida. Toda la oposición votó en contra de la ley. Esos hospitales y centros de salud seguirán siendo de acceso gratuito para los ciudadanos, pero su gestión quedará en manos de empresas.
Según el Ejecutivo regional, presidido por Ignacio González, del PP, la crisis económica y la reducción del presupuesto sanitario que se deriva de los recortes lo llevaron a tomar esa medida para ahorrar unos 200 millones de euros. En cambio, médicos y otros profesionales de la sanidad pública, junto a ciudadanos, aseguran que la privatización mermará la calidad de la atención. Ahora, los trabajadores del sector de otras regiones españolas temen que el ejemplo de Madrid pueda aplicarse después en ellas.
Los médicos de la Comunidad de Madrid llevan ya cinco semanas en huelga y manifestando contra el plan del gobierno regional, que presentó por sorpresa en octubre y sin haber contado con el sector para elaborarlo. Los sanitarios y la oposición creen que detrás de estas medidas hay un planteamiento ideológico que se quiere imponer aprovechando la crisis económica.
La nueva reglamentación fue aprobada con los votos del Partido Popular (PP), que gobierna también la región de Madrid, y que no aceptó ninguna de las más de 200 enmiendas que fueron presentadas por los grupos de la oposición. Además, incluye el cobro de un euro por receta a partir del 1º de enero próximo, medida que ya aplica el Gobierno regional de Cataluña y que fue recurrida por el Estado ante el Tribunal Constitucional.
El diputado del opositor Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Antonio Miguel Carmona, pidió la dimisión del consejero de Sanidad, Javier Fernández-Lasquetty, porque considera que los planes del gobierno regional no buscan “eficiencia” sino “hacer negocio”.
Más de 150 médicos presentaron ayer de forma simbólica ante el Colegio de Médicos de Madrid su carta de dimisión de las comisiones y juntas técnicas asesoras a las que pertenecen para representar así el fin de su colaboración en la gestión de la sanidad pública madrileña. Las dimisiones se suman a las anunciadas la semana pasada por los jefes de 120 de los 270 centros de salud de la región para tratar de disuadir al Gobierno de Ignacio González. El presidente madrileño arremetió ayer contra los médicos y los acusó de perjudicar a los ciudadanos con sus reivindicaciones. «
Efe y dpa

“no operan porque no quieren”

El gobierno de Madrid que preside Ignacio González tiene previsto ceder la gestión de los centros de salud “preferentemente a las sociedades de profesionales con personalidad jurídica” o, si los médicos y enfermeras no estuvieran dispuestos a agruparse y crear empresas, al “resto de personas físicas o jurídicas legalmente constituidas”.

Los equipos directivos de los centros de salud iniciaron una campaña de dimisiones masivas en protesta por esta medida. “Bienvenidas sean”, afirmó González. Las instalaciones se entregarán vacías a los nuevos adjudicatarios, es decir, sin personal. El que tiene plaza fija será recolocado. Los eventuales podrán ser contratados por las empresas, con sus condiciones.

González acusó a los profesionales de la sanidad de perjudicar a los ciudadanos con sus reivindicaciones. “Si quisiesen, los médicos podrían operar hoy a los pacientes que han visto aplazadas sus intervenciones quirúrgicas. ¿Por qué no les operan? Porque no quieren, así de claro.”