Se anunció con bombos y platillos y se dijo que era la solución para reimpulsar la aquietada economía. Se trata del plan ProCreAuto II, que generó fuerte expectativa en la sociedad.

Sin embargo, la realidad es otra: los atrasos en las entregas son tan grandes que en muchos lugares evitan tomar los formularios.

Por su parte, aquellos que sí lograron presentar los papeles para acceder al financiamiento a tasa baja viven una situación traumática. En las redes sociales arrecian los mensajes de los usuarios que están esperando respuestas, generalmente de las automotrices con las cuales tenían un acuerdo previo.

Según un completo informe de Carlos Arbía en Infobae, hay clientes que ingresaron en la primera etapa del ProCreAuto y aún no pudieron retirar el vehículo.

El Gobierno fijó como fecha límite el 24 de noviembre. El embudo repercute en la segunda fase del plan, donde las dificultades desalientan la demanda en una iniciativa que en su lanzamiento había generado un fuerte interés entre los consumidores.

Debe recordarse que todas aquellas personas que tienen el crédito aprobado y la factura de compra del auto deben recibir la unidad antes del nuevo límite temporal, de lo contrario la empresa terminal o concesionaria podría ser sancionada con fuertes multas por parte de la Secretaría de Comercio, a cargo de Augusto Costa.

Al respecto, desde Comercio informaron a Infobae que «toda persona que haya tenido la certificación de aprobación del crédito del Banco Nación hasta el 24 de setiembre tiene el derecho a ingresar en el ProCreAuto I a los precios de ese plan, pero si fue aprobado después de esa fecha ingresa al ProCreAuto II, con los nuevos precios acordados para las unidades».

A pesar de las buenas intenciones, los problemas se acumulan: el retraso en las entregas del ProCreAuto I hizo que se demorara la aprobación de los préstamos del ProCreAuto II que, de acuerdo a lo informado por el Banco Nación Argentina, vence los primeros días de 2015, pero que se podría prorrogar más allá de esa fecha si las entregas de las terminales automotrices a las concesionarias continúan demorándose.

Frente a tantas vicisitudes, Cristina Kirchner solo atinó a asegurar que las automotrices «encanutan los autos».

Lo hizo a fines de septiembre pasado, a través de su cuenta en la red social Twitter, en la que volvió a afirmar que las empresas boicotean el plan Procreauto impulsado por el gobierno nacional para reactivar el sector.

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