En otro capítulo de la extensa disputa legal por la deuda, una unidad del fondo buitre Elliott Management, principal acreedor no reestructurado de la Argentina, anunció que llevará su disputa legal con el país a China, por acuerdos firmados entre ambos países.

Para ello, despachó requerimientos de información al Banco de China y al ICBC de Hong Kong para obtener información sobre acuerdos financieros por 6.800 millones de dólares que suscribieron ambos países en julio.

Un abogado de Elliott dijo que buscan «entender los mecanismos de estos créditos para establecer si activos sobre los que Argentina tiene derechos pueden aparecer en jurisdicciones en que podríamos ser capaces de embargarlos», según citó la agencia IFR, una unidad de Reuters.

Las citaciones apuntan a los financiamientos de 4.700 millones de dólares del China Development Bank, ICBC y BOC para la construcción de dos hidroeléctricas en la Patagonia y el de 2.100 millones de dólares de China Development Bank e ICBC para el proyecto ferroviario Belgrano Cargas.

Ambos acuerdos fueron firmados por la presidenta Cristina Fernández y su par chino, Xi Jinping, durante una visita oficial de una delegación china a Buenos Aires.

En una disputa interminable, Elliot cree ser capaz de seguir los mecanismos de pago y tomar acciones legales a tiempo en cualquier jurisdicción relevante.

El fondo de cobertura quiere además transparentar las revelaciones que Argentina pudo haber hecho a los acreedores chinos respecto de su disputa con los acreedores holdout, que en julio llevó al país a su segunda cesación de pagos en 12 años.

«Creemos que Argentina puede haber entregado algunas garantías a los prestamistas de que tiene planes para evadir el mandato judicial por la pari passu», dijo el abogado en referencia a una orden del juez de distrito estadounidense Thomas Griesa de 2012, que impide a Argentina pagar a sus bonos reestructurados a menos que cancele a los holdouts.

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