Christine Lagarde sostuvo que exigirá reformas para superar la crisis económica a quien ganes las elecciones el 17 de junio. Además, pidió «más esfuerzos» a España e Italia.

Por Camil Straschnoy

La ex ministra de Economía francesa visitó Londres y se mostró optimista de poder crear “un diálogo constructivo” con el próximo gobierno griego, con el objetivo de frenar cualquier intento de una salida del país de la Eurozona, lo que traería serias consecuencias para el resto del continente.

De esta manera, Lagarde se diferenció del primer ministro británico, David Cameron, quien el domingo pasado, durante una reunión de la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN) en Chicago, se mostró más tajante.

Allí, Cameron manifestó que los griegos deberían decidir si quieren conservar la moneda común y pedir un plan de contingencia para evitar un replique en el resto de los países.

“Estamos dispuestos a escuchar alternativas para salir de la crisis de los políticos griegos”, comentó hoy Lagarde en una conferencia de prensa junto al ministro de Economía británico, George Osborne.

Pero explicó que en ningún momento «se beneficiarán de normas diferentes» a las que rigen para el resto de países.

La directora del FMI también pidió “más esfuerzos” a España e Italia con los programas de ajuste fiscal que, según comentó, están teniendo “un gran progreso” pese al aumento de las tasas de desempleo y pobreza.

La visita de Lagarde a Londres se produce a horas de que los jefes de Estado europeos se reúnan en Bruselas para debatir la cuestión de los eurobonos, un tema del que todavía no hay consenso entre las locomotoras que tiene Europa: Alemania y Francia.

En cuanto a la situación británica, la titular del FMI exigió un recorte de la tasa de interés como “estímulo para darle un impulso a la economía del Reino Unido que está creciendo a un ritmo muy lento, mientras el desempleo, especialmente en jóvenes, es muy alto”.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) dio a conocer hoy un informe donde muestra su preocupación por el 20 por ciento de desempleo entre los jóvenes británicos. De acuerdo a los últimos datos oficiales, ese número baja al 8,2% respecto a toda la población activa, una cifra a la que la isla no está acostumbrada.

El documento de la OCDE explica que a la economía británica le esperan por lo menos otros 18 meses de sufrimiento con un aumento de la inflación superior al crecimiento de los ingresos.

A diferencia de lo que quiere el FMI, la OCDE sostiene que el Reino Unido “no necesita reconsiderar su programa fiscal ya que lo peor de la crisis ya pasó”.

De esta forma, la organización informó que hay una leve mejoría respecto al primer trimestre de este año cuando la economía británica volvió a entrar oficialmente en recesión, la segunda vez desde el inicio de la crisis financiera en 2008.

Télam

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