El músico cumple 70 años y en INFOnews lo celebramos con un repaso por sus canciones inolvidables. Desde su etapa Beatle, que lo dejó en el olimpo de la música, hasta hoy, que continúa cosechando melodías inmortales. ¿Y para vos, cuál es la gran canción de Paul McCartney?

Por:
Daniel Castelo

Paul McCartney cumple hoy 70 años. Siete décadas, de las cuales este hijo de trabajadores de la Liverpool obrera dedicó nada menos que cinco al ejercicio profesional de la música, desde aquellos tempranos ´60s en los que cambió la historia de la música junto a John Lennon, George Harrison y Ringo Starr.

Con motivo de este nuevo cumpleaños del que quizá sea el músico contemporáneo vivo más importante de todos los tiempos,INFOnews elaboró un listado de 15 (intentamos que fueran 10 pero se hizo imposible) de sus más grandes canciones, con la arbitrariedad propia de una selección, pero que, si se cumple el cometido, logra conjugar estos jugosos cuarenta años de música única e inoxidable.

¿Y para vos, cuál es la gran canción de Paul McCartney?

Yesterday (Help!, 1965) La canción más versionada de McCartney y una de las más grabadas de la historia de la música, con más de 3.500 registros alrededor del mundo. Se ha ejecutado más de siete millones de veces solamente en radio y televisión de los EE.UU. Puede que sea la única composición de los Beatles que inequívocamente identificada exclusivamente con Paul.

Michelle (Rubber Soul, 1965) Con un tono similar al de «Yesterday» (compuestas por la misma época), es una bellísima melodía, una historia de amor, marca registrada de la obra de Macca y la canción que le bajó el tono a un disco que era para los Fab Four el primer paso en la aventura psicodélica que profundizaron en los años siguientes.

Eleanor Rigby (Revolver, 1966) Otra de las canciones firmadas por Lennon-McCartney pero que es en un 99 % responsabilidad del segundo del dúo. Lennon aquí participó con el puente, pero la melodía lleva la firma indeleble de Paul, que en este disco inició sus exploración militante del LSD.

Here, There and Everywhere (Revolver, 1966) Otro clásico indiscutido que fue aportado por la pluma de nuestro cumpleañero del día. Uno de los discos más arriesgados de la banda tuvo aquí a una de sus canciones más perfectas y a la vez con menos destino de hit. Aunque lo fuera, como 99 de cada 100 canciones de los Beatles.

Penny Lane (Magical Mistery Tour, 1967) Undisco festivo y una canción en el mismo tono, en homenaje a la calle de Liverpool en la que los Beatles nacieron como banda, muy cerca de los hogares de John y Paul. Homenajeemos todos a «Penny Lane», entonces.

Fixing A Hole (Sgt. Pepper, 1967) La pata lisérgica definitiva y exclusiva de Macca dentro del combo alucinógeno que fue el enorme Sgt. Pepper´s Lonely Hearts Club Band (elegido en más de una ocasión como el mejor disco pop de todos los tiempos). Por otro lado, mister Paul compuso la canción también como una forma de hablarle a sus fans y a su pareja de aquel entonces, Jane Asher.

Helter Skelter (The Beatles, 1968) ¿La más rockera de las canciones de The Beatles? Puede que sí, y también puede que la más furiosa de las composiciones de Paul McCartney, parte del antológico «Álbum blanco», doble, aventurero y plagado de maravillas compuestas en solitario por los miembros del grupo inglés. Para los que dicen que John era el más duro de la banda y Paul el flojito.

Oh! Darling (Abbey Road, 1969) Una canción 90 % McCartney, que causó una gran pelea con Lennon porque este quería cantarla y finalmente la voz que pasó a la historia con su lírica fue la de su autor. De lo mejor del disco que aportó a lo mítico, con esa tapa que mostraba a Paul descalzo, lo cual sirvió para que una parte de los fans creyera que su ídolo había muerto y la tapa tenía a un doble.

Hey Jude (Let It Be, 1970) Uno de los máximos himnos firmados por Paul, que lo acompaña hasta hoy, con miles de encendedores (y celulares) encendidos con las palmas en alto al ritmo de un compás inequívoco. Un piano y un Macca barbudo inmortalizaron una canción perfecta, dedicada a Julian, hijo de John, que jugueteó por los estudios Abbey Road mientras los músicos grabaron el conflictivo Let it Be.

Let It Be (Let it Be, 1970) El otro himno, la otra bandera del último disco editado de la banda que en realidad se grabó antes de Abbey Road. Otro Paul al piano, ejecutando una canción que le pertenece desde la primera hasta la última nota y que también es uno de los máximos caballitos de batalla del músico, tanto en un teatro como en un estadio.

My Love (Red Rose Speedway, 1973) Quizá la primera canción relevante e inmortal que grabó Paul en su etapa solista. Desde el título es una pieza directa a la hora de hablar de amor, sin dobles discursos ni metáforas. «Mi amor», dedicada a Linda, dedicada a todas y a ninguna.

Live and Let Die (película Live and Let Die, 1973) El hitazo que trascendió incluso más que la película del mismo nombre protagonizada por James Bond, 007. Fuegos artificiales y una batería potente acompañan la ejeción de la canción en vivo. Paul al piano, y miles saltando al unísono de sus ritmo y pulsión rockera. Varios años después, Guns´n Roses grabaría un cover que supo hacerle justicia.

Pipes of peace (Pipes of Peace, 1983) Una de las más beatle de las canciones de Paul post banda. Canción sencilla, grabada luego de la guerra de Malvinas y que había quedado afuera del disco Tug of War, de 1982. «Pipas de la paz», una declaración de principios, a la vez que un trabajo de composición sensible y honesto.

No More Lonely Nights (Give My Regards To Broad Street, 1984) Una canción de melancolía, simple en su mensaje y discurso, a la vez que con una melodía reconocible desde las primeras palabras de un tipo que además de componer, sabe colocar la voz y los tonos justos para lograr una performance a la altura de lo que dice el pentagrama.

Gratitude (Memory Almost Full, 2007) Después de una década del 90 irregular, con discos que no estuvieron a la altura de su mejor tradición pop-rock, Paul McCartney grabó una serie de discos cuasi perfectos, con canciones que bien merecen estar en cualquier antología de su música. «Gratitude», es una de las mejores del que fue su mejor disco en más de 20 años. También, un buen título para dedicarle al propio Paul.

Fuente: Info News

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