Tragedia en un boliche

Renunció el primer ministro, Victor Ponta, y todo su gabinete luego de una marcha que reunió más de 20.000 personas que pidieron su dimisión. El viernes pasado, la pirotecnia durante un recital causó el incendio de un boliche. Murieron 32 personas.

El primer ministro rumano renunció tras una multitudinarias marcha para pedir su dimisión como consecuencia del incendio ocurrido el viernes pasado en un boliche de Bucarest que dejó 32 muertos y que por estas latitudes hace recordar a la tragedia de Cromañón, ocurrida en 2004 y que dejó 194 fallecidos.

El primer ministro Victor Ponta anunció su renuncia y la de su gobierno en medio de una marcha que reunió a más de 20.000 personas indignadas por la tragedia en el boliche, que se suma a las acusaciones de corrupción que vienen apuntando al Ejecutivo.

«El enojo es legítimo. Hubiese sido un gran error ignorarlo», dijo Ponta. Los rumanos atribuyen los problemas que originaron el incendio en gran parte a la corrupción oficial en el país, que permite que se operen locales que no respetan las normas de seguridad como en el caso del boliche incendiado.

Ponta ha estado en el ojo del huracán desde hace mucho tiempo. El jefe de gobierno estaba siendo enjuiciado por corrupción y solo se salvó de su detención debido a que el Parlamento rumano se negó a quitarle su inmunidad como diputado. Lo juzgan por evasión fiscal y lavado de dinero por un monto de al menos 180.000 lei (45.000 dólares).

La tragedia en el boliche se produjo cerca de la medianoche local del viernes en la discoteca «Colectiv», situada en el centro de la capital rumana. En el lugar se encontraban cerca de 300 espectadores, que asistían a la presentación de la banda de heavy metal local «Goodbye to Gravity», acompañada por un espectáculo de luces y efectos pirotécnicos.

El incendio comenzó en la decoración del escenario por una chispa, lo que provocó que se envolviera en llamas. El fuego provocó pánico entre los espectadores. Y varias personas fueron aplastadas por la muchedumbre que intentaba escapar del boliche. «El solista hizo un chiste rápido: ‘Esto no formaba parte del programa’. Enseguida se dio cuenta de que no era una broma y pidió un extintor de incendios», contó a través de Facebook Delie Tugui, profesora de la American International School de Bucarest y que estaba en el concierto con su esposo y su hijo.

Fuente: Agencias – Clarin