El Departamento de Justicia norteamericano tuvo acceso a dos meses de registros telefónicos de reporteros y editores de la agencia de noticias The Associated Press, sin dar a conocer las razones, según denunció hoy la agencia de noticias.

En una primera reacción, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, dijo que, aparte de los reportes de prensa, el presidente Barack Obama no tenía información de alguna acción del Departamento de Justicia para tener el registro telefónico de AP.

En una carta al procurador general Eric Holder, el presidente de la AP, Gary Pruitt, calificaron la acción gubernamental como una «intrusión masiva y sin precedentes» en los métodos de recolección de información de un medio de comunicación.

«No existe una justificación posible para tal recolección general de las comunicaciones telefónicas de la Associated Press y sus reporteros», escribió Pruitt.

El jefe de la AP señaló que los registros revelan potencialmente las comunicaciones con fuentes confidenciales durante todo el periodo de 60 días en que la dependencia acopió información de AP.

Asimismo, proveen una hoja de ruta de las operaciones de la AP y revelan información de las actividades de la agencia, que el gobierno «no tiene el derecho concebible de saber», señaló.

En su respuesta, Carney sostuvo: «no estamos involucrados en decisiones hechas en conexión con investigaciones criminales, toda vez que los asuntos son manejados de manera independiente por Departamento de Justicia».

Un despacho de la AP relató que el Departamento de Justicia reconoció el pasado viernes en una misiva la revisión de los registros telefónicos, sin ofrecer explicación alguna.

La agencia estimó que más de 100 periodistas fueron objeto de la vigilancia telefónica del Departamento de Justicia, lo que pudo haber involucrado un amplio abanico de historias, relacionadas con el gobierno y otros asuntos.

«Se cree que los registros telefónicos fueron parte de una pesquisa criminal de información filtrada sobre una operación de la CIA en Yemen, que reveló un complot de Al Qaeda en la primavera de 2012 para detonar una bomba en un aerolínea con destino a Estados Unidos», añadió.

El Departamento de Justicia obtuvo los registros telefónicos de al menos cinco reporteros y un editor de la AP que participaron en esa historia, publicada el 7 de mayo del año pasado.

Los registros obtenidos incluyen tanto llamadas de entrada como de salida, la duración de éstas y los números privados de reporteros y de las oficinas de la AP en Nueva York, Washington y en Hartfort, Connecticut.

Fuente: INFOnews