A las 16:30 hora de Asunción se conocerá la sentencia del juicio político al presidente de Paraguay, Fernando Lugo, por su supuesta responsabilidad en un enfrentamiento entre policías y campesinos que dejó 17 muertos. Ridículo someter a juicio político a un Presidente por ese cargo y el golpe de Estado institucional es una posibilidad en Paraguay.

En Paraguay avanza un golpe de Estado disfrazado de juicio político al presidente Fernando Lugo, y la reacción mundial es contra esa conspiración.

El diario ABC Color editorializó sobre la situación: «Los colorados se sienten casi en la obligación de impulsar ese juicio para probar que no están ligados al Gobierno, a pesar de que varios de sus afiliados y simpatizantes ocupan cargos fundamentales en el gabinete de Lugo. No obstante, dentro y fuera de ese partido, muchos dudan de la conveniencia de llevar ese mecanismo constitucional hasta sus últimas consecuencias porque significaría entregar el poder a Federico Franco, del cual no saben bien qué pueden esperar. Tampoco es posible sopesar que puede pasar si, cuando el tema se trate en el Congreso, se produce una reacción de partidarios del Gobierno. (…)».

El venezolano Alí Rodríguez, secretario general de la Unasur, se reunió con los cancilleres Antonio Patriota (Brasil), Héctor Timerman (Argentina), Luis Almagro (Uruguay), Alfredo Moreno (Chile), Nicolás Maduro (Venezuela), Rafael Roncagliolo (Perú), Ricardo Patiño (Ecuador), María Angela Olguín (Colombia), y la ministra de Desarrollo Rural de Bolivia, Nemesia Achacollo para definir una posición ante la crisis.

El golpe de Estado en progreso es evidente.

El mismo día en el que el movimiento campesino se manifestó en Curuguaty, departamento de Canindeyú, al nordeste del país, en la frontera con Brasil –donde se produjo 1 semana atrás el violento desalojo de un predio de unas 2.000 hectáreas, reclamadas como propias por el ex senador colorado Blas Riquelme– la Cámara de Diputados aprobó, con 76 votos a favor, uno en contra y tres ausencias y de forma sorpresiva, un pedido de juicio político para destituir al presidente Fernando Lugo con varios argumentos, uno de ellos el mal desempeño de sus funciones en el episodio que dejó 6 policías y 11 campesinos muertos.

De acuerdo con el ABC, se escuchó a Emilio Camacho, asesor jurídico de la Presidencia, decir que el Congreso paraguayo no reconoció la cláusula democrática del bloque regional Unasur.

La matanza de campesinos y policías en Curuguaty, que ocurrió hace 1 semana, y aún no esclarecida, de ninguna manera puede atribuirse al presidente Lugo. Más bien parece resultar parte de la estrategia de los terratenientes paraguayos, la mayoría de ellos vinculados al Partido Colorado, que se empeñan en impedir una mejor distribución de las tierras.

El presidente ecuatoriano Rafael Correa ya declaró al canal TeleSur que lo que ocurre en Paraguay es una cuestión totalmente ilegítima. «Lo que está pasando en Paraguay es absolutamente ilegítimo, por eso enviamos una comisión al más alto nivel de Unasur», expresó.

Rafael Correa había adelantado que los miembros de la Unasur no reconocerán al Gobierno que surja luego del juicio político a Fernando Lugo y aclaró que una de las cláusulas del bloque los faculta a cerrar las fronteras.

«Lo que podemos en la Unasur es no reconocer a un nuevo Gobierno, incluso llegar al cierre de fronteras», recordó.

¿Cómo es el procedimiento de sucesión presidencial en Paraguay?

> La Constitución paraguaya establece que el vicepresidente debe asumir la Presidencia con todas sus atribuciones de manera inmediata en caso de impedimento o ausencia temporal del presidente, así como si el cargo queda vacante de manera definitiva. En caso de una vacancia definitiva, el vicepresidente deberá completar el período constitucional.

> Detrás del vicepresidente, siguen en la línea de sucesión presidencial el titular del Senado, el presidente de la Cámara de Diputados y el presidente de la Corte Suprema de Justicia.

> En caso de que el vicepresidente asuma la jefatura del Gobierno y deje vacante la vicepresidencia dentro de los tres primeros años del período constitucional, se deberá llamar a elecciones nacionales para cubrir ese cargo. Si esto llegara a ocurrir en los últimos dos años del mandato, el Congreso deberá elegir a un nuevo vicepresidente, por mayoría absoluta.

> En tanto se designe a un nuevo vicepresidente, el presidente del Senado será quien reemplace al presidente como interino en caso de viaje o ausencia.

> El único caso en que un Presidente no culminó su mandato desde la apertura democrática en Paraguay, hace 23 años, ocurrió en 1999 cuando el derechista Raúl Cubas se vio obligado a renunciar para evitar una destitución por juicio político en medio de la peor crisis institucional de las últimas décadas, desencadenada por el asesinato de su vicepresidente, Luis María Argaña.

Cubas, quien ocupó la presidencia durante siete meses, fue sustituido por el entonces presidente del Senado, Luis Angel González Macchi, quien culminó el período constitucional y entregó el cargo en agosto del 2003.

Fuente: Urgente24

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