La policía francesa dio hoy un golpe al fundamentalismo, ocho días después de la muerte de Mohamed Merah, el asesino confeso de siete personas en la región de Toulouse, que habría actuado en nombre de Al Qaeda.

Por:
INFOnews

La polícia francesa detuvo a 19 islamistas a ocho días del ataque en Tolouse, que terminó con la vida de siete personas.

Los arrestos no tienen relación directa con Merah, según indicaron fuentes policiales, pero se producen después de la orden del presidente francés, Nicolas Sarkozy, de neutralizar las redes islamistas tras los atentados de Toulouse y Montauban.

El propio Sarkozy confirmó los arrestos y señaló que se confiscaron armas, en particular «kalashnikov», al tiempo que advirtió de que habrá más operaciones de este tipo.

«Lo que ha ocurrido esta mañana va a continuar, habrá otras operaciones», señaló el presidente francés en la radio «Europe 1».

El ministro del Interior, Claude Guéant, precisó sobre los detenidos que «son personas que en internet afirman ser muyahidines y dicen tener una ideología extremista radical, una ideología de combate», y agregó que han tenido «un entrenamiento de carácter paramilitar».

La mayoría de los arrestos sucedieron en Toulouse y en Nantes, aunque también hubo detenciones en la región de París, Lyon y Marsella.

En el punto de mira de los agentes se situó «Forsane Alizza», un grupúsculo salafista radical disuelto por orden del Ministerio del Interior el pasado 29 de febrero al considerar que hacía llamamientos a la violencia.

Entre los detenidos se encuentra el líder de esta formación, Mohamed Achamlane, indicaron medios locales, que precisaron que en su domicilio se encontraron armas.

El corazón de esta organización, que las autoridades francesas sospechan que organizaba el reclutamiento de militantes islamistas radicales, estaba en Nantes, al noroeste del país.

Sarkozy justificó el ataque a los medios islamistas por el trauma que causaron en la sociedad francesa los asesinatos de Merah, que según él han tenido un efecto similar al que produjeron en Estados Unidos los atentados del 11-S.

«Esas personas no tienen nada que hacer en nuestro territorio», indicó el presidente, que mostró su intención de «expulsar» a los islamistas radicales.

En esta línea se sitúa, dijo Sarkozy, la decisión de prohibir la entrada en el país de cuatro predicadores invitados a un congreso que tendrá lugar la semana próxima en las afueras de París.

El presidente señaló que Francia «no quiere a personas que defienden valores contrarios a la República», para explicar el veto a Akrima Sabri, Ayed Bin Abdalah Al Qarni, Safwat Al Hijazi y Abdalah Basfar, invitados a un congreso por la Unión de
Organizaciones Islámicas de Francia.

Sarkozy anunció, tras los atentados de Toulouse, una ley para castigar penalmente a quienes consulten de forma habitual páginas de internet que hagan apología de la violencia y a quienes viajen al extranjero para recibir adoctrinamiento.

La operación contra medios islámicos se produce un día después de que Mohamed Merah fuera enterrado en un cementerio de las afueras de Toulouse, tras la negativa de las autoridades argelinas a recibir el cadáver, tal y como había solicitado su padre, que reside en ese país.

Las pesquisas sobre los asesinatos de Toulouse continúan y los investigadores tratan de determinar si Merah contó con algún cómplice en sus crímenes, los de un soldado en Toulouse el pasado día 11, dos más en la vecina Montauban cuatro días más tarde y tres niños y un docente en una escuela judía de Toulouse el pasado día 19.

Abdelkader Merah, hermano mayor del asesino confeso y arrestado en la noche del pasado día 21 mientras Mohamed estaba acorralado en su domicilio de Toulouse, se encuentra en prisión acusado de complicidad en los crímenes.

Mohamed Merah fue abatido el día 22 tras haber permanecido asediado por las fuerzas de elite francesas durante más de 30 horas.

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