Los cuatro candidatos transitaron un terreno previsible y no se sacaron ventajas. Peña Nieto y López Obrador disputan el primer lugar de los comicios del 1º de julio próximo.

Tras el segundo y último debate televisado, Enrique Peña Nieto (PRI) y Andrés López Obrador (PRD) parecen haber confirmado sus puestos de favoritos a suceder al presidente mexicano Felipe Calderón, aunque la mayoría de los sondeos asigna todavía cierta ventaja al primero.

Tanto Peña como López Obrador, junto con la oficialista Josefina Vázquez Mota y el candidato minoritario Gabriel Quadri ofrecieron anoche un debate sin sorpresas, en el que la candidata del PAN se dedicó a lanzar acusaciones de distinto calibre contra los otros tres, lo que fue interpretado hoy como una última estrategia por recuperar el terreno perdido.

En su intervención inicial, el postulante del opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI), que gobernó el país entre 1929 y 2000, dijo que su objetivo es que México transite por «un nuevo camino, por un nuevo rumbo», y anticipó que este «es momento de tomar el camino de la paz y del crecimiento».

López Obrador, candidato de la coalición de izquierda Movimiento Progresista, afirmó por su parte que México está «a unos pocos días de lograr una gran transformación de la vida pública del país» y llamó a votar sin miedo por un «cambio verdadero», reprodujo un despacho de DPA.

Vázquez Mota apeló a los indecisos a votar por ella, «como la mejor opción de estabilidad económica y de seguridad» y también invitó a ungir por primera vez a una mujer como presidenta.

Peña Nieto tiene una ventaja promedio de unos 14 puntos en los sondeos, pero ha perdido terreno en el último mes después del surgimiento del movimiento estudiantil #YoSoy132, mientras López Obrador sube y la candidata conservadora se ha estancado.

López Obrador, que en 2006 quedó a 0,56 puntos de ganar la presidencia y fue señalado durante esta campaña como «un peligro para México», prometió que, de ganar, encabezaría «un cambio tranquilo, con orden, sin conflicto».

Además, presentó el nombre de quienes serían los integrantes de su gabinete, entre ellos el actual alcalde de Ciudad de México, Marcelo Ebrard, como ministro del Interior, y la octogenaria escritora Elena Poniatowska como ministra de Cultura.

Cuarto se ubica el ambientalista Gabriel Quadri, que tiene menos de un 3,5 por ciento promedio en las preferencias, y representa al partido Nueva Alianza, de la poderosa líder del magisterio Elba Esther Gordillo. El candidato se presentó durante el debate como la única alternativa real frente a los políticos tradicionales.

El encuentro de 135 minutos se desarrolló a puertas cerradas en el centro de exposiciones Expo Guadalajara, unos 550 kilómetros al noroeste de la capital, y constó de tres bloques temáticos sobre política y gobierno, México en el mundo y desarrollo social y sustentable.

Se esperaba que fuera el debate político más visto en México desde que comenzaron a realizarse este tipo de encuentros en 1994, con transmisión por las principales cadenas de televisión, emisoras de radio e internet.

Miles de jóvenes de universidades públicas y privadas de #YoSoy132 marcharon antes del debate desde el monumento del Angel de la Independencia hasta la Plaza del Zócalo de Ciudad de México para ver el encuentro por pantallas gigantes.

Luego del encuentro televisivo, los candidatos se juntaron con sus simpatizantes y -previsiblemente- se declararon ganadores del debate de propuestas.

«No hubo un claro ganador, no hubo nocaut», consideró el comentarista Agustín Basave en una de las mesas de discusión presentadas por los medios mexicanos.

Para la experta en opinión pública María de las Heras, faltaron efectos sorpresa que pudieran cambiar, a esta altura de la campaña, las tendencias. «Realmente no hay un cambio, las preferencias electorales no se mueven», consideró.

Algunos vieron en Peña Nieto un candidato sin gran lucimiento, que se refugió en la esquina del cuadrilátero. Le fue «peor que en el debate pasado», consideró el periodista Carlos Puig, que declaró vencedora a Vázquez Mota.

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