La querella que representa Zulema Yoma, quien siempre pidió investigar si su hijo Carlos Menem Junior fue víctima de un atentado al caer el helicóptero en el que viajaba en marzo de 1995, denunció que hubo una manipulación del cadáver.

Así surge de un estudio que dio a conocer a la querella, en el que el criminalista Jorge Locles y el médico legista Federico Foresi examinaron los estudios que se le realizaron al joven en el Hospital San Felipe de San Nicolás, poco antes de morir; y los compararon con los resultados de la necropsia que se practicó un año y tres meses más tarde.

Según denunciaron, hay diferencias en las piezas dentales: en los resultados del hospital quedó constancia de que Menem Junior tenía sus maxilares intactos y su dentadura completa, en el estudio posterior aparece el cuerpo con ambos maxilares sueltos sobre el cráneo, sumado a que el inferior estaba partido en dos; y del superior sólo quedaban dos trozos, mientras que estaban ausentes la parte media y sus seis dientes.

Si bien aseguran que las piezas dentales analizadas en ambos estudios pertenecen a Carlos Menem Junior, la querella concluyó que no ocurre lo mismo con el cráneo y otras partes del cuerpo. «Al contrario, todo indica que, al menos el cráneo examinado por los 36 eminentes médicos que realizaron la necropsia, no pertenece a Carlos Menem Junior», sostiene en su informe la querella.

Otra de las diferencias que resaltaron es en el esternón: en los resultados del hospital aparece intacto, sin fracturas, y las costillas bien articuladas; en la necropsia aparece quebrado y separado en dos trozos, y las costillas han quedado sueltas.

«En todos los exámenes practicados hasta el momento de su muerte, y aún en la historia clínica, no aparece ni se menciona yeso alguno en las piernas de Carlos Menem (h), mientras que en el cadáver presentado para realizar la necropsia un año y tres meses después, aparece una bota de yeso en la pierna derecha».

El próximo martes está previsto que declare como testigo el ex presidente Carlos Menem, pues luego de años de asegurar que su hijo murió como consecuencia de un accidente, cambió su versión y hace pocas semanas declaró ante el juez Carlos Villafuerte Ruzo que se trató de un atentado.

Así es como el fiscal del caso, Matías Di Lello pidió que se lo escuche en persona al ex mandatario. La declaración incluso podría tomarse en el Congreso de la Nación, de optar el actual senador hacerlo en ese lugar, o bien trasladarse a San Nicolás, donde se encuentra el juzgado.

El 18 de septiembre próximo, cuatro peritos (dos oficiales y dos de parte) tienen previsto una junta para realizar un estudio comparativo de imágenes del helicóptero e intentar determinar si se corrobora que en la máquina hubo impactos de bala, que darían cuenta de un atentado perpetrado contra el hijo del ex presidente.

Fuente: www.diariohoy.net