El Abierto de Australia se quedó sin argentinos. Y Juan Martín Del Potro fue el último en desaparecer de escena. Lo hizo en una actuación irregular ante el siempre duro Marcos Baghdatis. Fue 6-1, 6-3, 4-6 y 6-3 que le permitió al chipriota instalarse en la tercera ronda del primer Grand Slam del año.

Del Potro, que venía de superar en tres sets al israelí Dudi Sela, jamás le encontró la vuelta a Baghdatis. El primer set duró un suspiro. En 39 minutos, el chipriota marcó territorio. Quebró en dos oportunidades el saque del argentino y luego fue cuestión de conservar el propio para cerrar porun contundente 6-1.

Se notó una mejora sensible del tandilense en el segundo juego. Su saque fue más firme, obtuvo cinco aces contra dos de su rival, y propuso más resistencia. Sin embargo, todo fue de Baghdatis, que cerró con con cómodo 6-3 en 43 minutos.

En medio de la incertidumbre, Del Potro arrancó con el pie derecho en el tercer set. Quebró el servicio del chipriota en el primer game y luego mantuvo con firmeza su saque. A la vez, Baghdatis comenzó a mostrar errores no forzados que hasta el momento no había mostrado. Nació, entonces, la esperanza de la mano de un cerrado 6-4 a favor del argentino. La ilusión se puso en marcha.

Pero la esperanza se transformó rápidamente en desilusión. En un abrir y cerrar de ojos, Baghdatis se puso 3-1. Del Potro nunca se dio por vencida y corrió hasta la última pelota. Levantó dos match points pero ya era tarde. Un ace del chipriota decretó el adiós del tandilense en tierras australianas.

Fuente: Clarín

Por Leo

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