Participan 17 países

Entre las delegaciones presentes figuran la de Irán y Arabia Saudita. El conflicto lleva cuatro años y ya dejó 250 mil muertos. La semana que viene volverían a reunirse con una misión del gobierno sirio y de la oposición.

Las potencias mundiales y todos los actores regionales involucrados en la guerra civil siria discuten desde anoche en Viena cómo parar el derramamiento de sangre y estabilizar un país que puede desestabilizar aún más toda la región tras cuatro años de guerra, más de 250.000 muertos y más de 10 millones de desplazados y refugiados.

Tras una cena entre los cancilleres estadounidense, ruso, saudí y turco, hoy se sientan en Viena más delegaciones entre las que se incluyen Francia, el Reino Unido, Alemania, la canciller europea Federica Mogherini, China, Líbano, Egipto, Qatar y los rivales regionales Arabia Saudí e Irán.

El secretario de Estado de EEUU, John Kerry, charla con el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergéi Lavrov./ EFE.

La gran división es el papel que debe jugar el presidente sirio Bachar Al-Assad, a quien defienden principalmente Irán y Rusia y a quien varias delegaciones querrían ver fuera del poder antes de iniciar cualquier proceso de transición política.

De esta cumbre en la capital austríaca difícilmente saldrá un acuerdo sobre el futuro de Siria, pero la diplomacia europea considera que es un avance importante el haber podido sentar a la misma mesa públicamente y por primera vez a los cancilleres iraní y saudí. La presencia de Irán es otra muestra de su papel creciente en la geopolítica de la región y la salida de su aislamiento tras el acuerdo sobre su programa nuclear.

La agencia FARS dice que la semana próxima se volverán a reunir en Viena otra vez pero esta vez con delegación del gobierno sirio y de la oposición.

El secretario de Estado estadounidense John Kerry decía la noche del jueves tras reunirse con su homólogo iraní Zarif que «ya es hora de darle a Irán un lugar en la mesa». Kerry apuntó también, según cables de agencias, a que las conversaciones en Viena eran «la ocasión más prometedora de encontrar una solución política». El ruso Serguei Lavrov, cuyo país sostiene con bombardeos aéreos al Ejército sirio, se alegró de haber conseguido «reunir alrededor de la misma mesa a todo el mundo sin excepción».

El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier, asiste a la conferencia internacional sobre el conflicto en Siria celebrada en el Hotel Imperial de Viena./ EFE

Todos siguieron esa línea. El francés Laurent Fabius dijo que la reunión era «muy oportuna porque por la primera vez desde el principio del conflicto sirio se reúnen el conjunto de los principales actores». El alemán Frank Walter Steinmeier consideró que «todos están preparados para dar un paso en la dirección de una solución política al conflicto». Steinmeier reconoció que la solución «puede parecer alejada, pero este primer paso es importante».

Los europeos, más allá de por la propia guerra, se preocupan porque la desestabilización de Siria está haciendo que centenares de miles de sirios intenten llegar a Europa como refugiados, generando una crisis interna entre los gobiernos europeos.

Según una fuente de la diplomacia europea en Bruselas, las capitales occidentales y sus aliados árabes quieren «un calendario claro» para la salida de Bachar Al-Assad. Esa idea la ratificó el francés Fabius esta mañana: «en un momento u otro de esta transición política hará falta que él no siga en sus funciones». El canciller saudí Adel Al-Jubeil dijo el jueves a la BBC que Al-Assad «se irá por un proceso político o por la fuerza».

Mientras, Rusia sigue sosteniendo con sus bombardeos a las fuerzas del régimen sirio y presiona para que Bachar Al-Assad siga en el poder. Como hace Irán. Su canciller Zarif dijo a la agencia de su país IRNA que la negociación debe basarse en los principios de «no injerencia en los asuntos internos de Siria, respeto a la soberanía del país y al derecho del pueblo sirio de decidir su destino».

Pero Irán podría estar variando su posición si consigue mantener sus intereses en Siria. El vicecanciller para asuntos legales iraní, Abbas Araqchi, dijo que «Irán no va a insistir siempre en mantener a Al-Assad en el poder, pero somos conscientes del papel que juega en la lucha contra el terrorismo y por la unidad nacional del país».

Fuente: Clarin