El disidente Oscar Espinosa aseguró que el Gobierno intensificó la represión durante la visita del Papa. «Es un viejo método para que el pueblo tome miedo», señaló
Imagen: Reuters

El militante opositor al régimen de los Castro fue condenado a 20 años de cárcel en 2003, en lo que se conoció como la primavera negra cubana (el arresto de 7 disidentes). Desde su casa, donde cumple con la libertad condicional, analizó la visita del pontífice a la isla para el canal de noticias argentino C5N.

«Estoy muy contento por el regreso de la espiritualidad a Cuba, después de muchos años de persecución a los religiosos. Muchas veces, incluso personas religiosas no podían tener acceso a carreras universitarias, a determinados trabajos, eran marginados. Incluso la enseñanza religiosa estaba prohibida… Pero parece que la religión estaba en los cubanos. Eso señala que hay un regreso de la espiritualidad de los valores esenciales del ser humano», aseguró.

«Desde hace días, el sistema represivo encarcela a personas o les impiden dejar sus casas. Utilizan estos métodos para que el pueblo tome miedo… un viejo método que lleva más de 50 años», explicó Espinosa. Sin embargo, advirtió que el pueblo está perdiendo el miedo: «Hay conciencia de que esto ha sido un fracaso. Estamos en una situación desesperada económica, demográficamente, en todos los sentidos».

Es que según explicó el opositor, Cuba hoy experimenta «una dependencia económica con Venezuela muy triste». Para Espinosa, el viaje de Benedicto XVI a la isla es una continuidad del de Juan Pablo II en 1998. «Esa visita fue memorable. Porque la Iglesia Católica ha logrado abrir espacios de diálogo, de debate. Como cubano no católico agradezco este papel. Son una especie de tránsito a la democracia. Aspiro a que ese camino sea sin derramamiento de sangre».

Infobae

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