En contra de lo dispuesto por la justicia laboral, de dos intervenciones del Gobierno y de los repetidos intentos de su principal rival, Hugo Yasky, para invalidar su asunción, el estatal Pablo Micheli fue proclamado ayer como secretario general de la Central de los Trabajadores de la Argentina (CTA) por la máxima autoridad electoral de la central obrera.

Al acto, planteado como una fiesta de «recuperación» de la CTA, no le faltó ningún condimento: se hizo en la calle, lugar al que Micheli pretende volcar la lucha obrera; frente al Ministerio de Trabajo, que le niega la personería gremial a la central rebelde, y junto a los principales referentes opositores vinculados con la centroizquierda: el senador socialista Rubén Giustiniani y los diputados Ricardo Alfonsín (UCR), Fernando «Pino» Solanas (Proyecto Sur) y Margarita Stolbizer (GEN).

La proclamación de Micheli, así como el anuncio de Yasky de que su lista, la 10, convocará a elecciones en marzo (ver aparte), ratificó la fractura definitiva de la central que nació en los 90, al calor de la lucha contra el menemismo y en oposición a la conducción de la CGT.

Sobre el escenario, Micheli no dejó dudas del nuevo camino que transitará la CTA. «No podemos seguir callados. Mientras se nos mueren los pibes desnutridos, los viejos no llegan a fin de mes y matan impunemente y con total frialdad ante la protesta social, no puede ser que no haya una central parada en la calle peleando y diciendo que en este país hace falta justicia y distribución equitativa de la riqueza», arengó.

«El poder no quiere que haya libertad y democracia sindical, para sostener a rajatabla el pensamiento, el partido y el sindicato único», dijo sobre el Gobierno, para apuntarle a su rival, Yasky: «No me imaginaba que la estupidez humana podía llegar a transformar a un fundador de la CTA en destructor de esta central».

Desde un «corralito» ubicado frente al escenario lo aplaudieron otros legisladores opositores, como Claudio Lozano, Jorge Cardelli, Liliana Parada, Victoria Donda, Eduardo Macaluse y Graciela Iturraspe (del interbloque de Proyecto Sur), Ulises Forte (UCR), Horacio Alcuaz (GEN) y Ricardo Cuccovillo (socialismo), además de la ex ministra de Salud Graciela Ocaña y la ex legisladora porteña Vilma Ripoll (MST).

«Nunca pensé que nos iba a costar tanto», había señalado antes Micheli, en referencia a la furibunda puja que se desató desde los comicios del 23 de septiembre pasado, así como en las posteriores elecciones complementarias, que la lista de Yasky, afín al kirchnerismo, buscó anular ante el Ministerio de Trabajo y la Justicia.

De hecho, la jueza laboral Gloria Pasten, por pedido de Yasky, ordenó ayer a la Junta Electoral que «se abstenga» de poner en funciones a los candidatos de la Lista 1. Pero, rápido de reflejos, Micheli había sido proclamado 45 minutos antes de recibir la notificación judicial, según certificaron ante un escribano.

Para el abogado de la Lista 1, Horacio Meguira, la orden judicial, con las nuevas autoridades ya constituidas, se había convertido «en abstracta y de imposible cumplimiento», planteo que llevó ayer a la Justicia. Desde el escenario, Micheli vinculó la medida de la jueza con su aspiración a convertirse en camarista del fuero laboral, situación que podría resolver hoy el Senado. Su secretario adjunto, Ricardo Peidró, anticipó a La Nacion que, desde hoy, ocuparán la sede central de la CTA. Es la batalla que se viene.

EN VOZ ALTA
«Acompañamos la necesidad de respetar la democracia en todas las instituciones. En el caso de la CTA, quedó en evidencia la interferencia del Gobierno»

RICARDO ALFONSÍN
Diputado (UCR-Buenos Aires)
«Vinimos para manifestar nuestra solidaridad con el movimiento obrero que representa realmente a los trabajadores, con independencia del gobierno nacional»

RUBÉN GIUSTINIANI
Senador (Partido Socialista-Santa Fe)
«Apoyamos a las autoridades legales y legítimas de una CTA que va a mantenerse lejos de las manipulaciones de un gobierno que no respeta la libertad de las instituciones»

FERNANDO SOLANAS
Diputado (Proyecto Sur-Capital Federal)
«Acompañamos firmemente a Pablo Micheli, porque eso también implica respetar la decisión de los afiliados de la CTA y la legitimidad a la votación»

MARGARITA STOLBIZER
Diputada (GEN-Buenos Aires)

Fuente: La Nación

Por Leo

Deja una respuesta