Con el aval de la Presidente y en una renovada vorágine por el dólar, el presidente del BCRA ordenó una suba en las tasas de interés para los depósitos bancarios, en clara colisión con el pensamiento del ministro de Economía. La movida de este martes vuelve a reforzar la teoría de por qué Cristina no le entrega el BCRA a Kicillof.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). La suba de las tasas de interés para los depósitos bancarios en pesos es una medida económica, pero que guarda un fuerte condimento político vinculado a la interna más feroz que se desarrolla por estas horas en el Gobierno Nacional.

La suba de un punto porcentual en el retorno para las Letras del Banco Central (LeBaCs) que se licitan este martes 26/08 fue leído en el ambiente político y el mercado como un avance, pequeño pero avance al fin, de Juan Carlos Fábrega en desmedro de Axel Kicillof.

Al ministro de Economía y el titular del BCRA los separa un mar de diferencias respecto a cuál debe ser la política monetaria. Fábrega apunta a estimular levemente el ahorro en pesos, desincentivando la corrida al dólar y el recalentamiento de la inflación. Esto choca contra la postura de Kicillof, que ve en la suba de las tasas el deterioro del consumo y la actividad.

Quien termina desempatando es, como siempre, Cristina Fernández. En los últimos tiempos, la Presidente ha optado por su ministro de Economía. Esto se vio muy claramente cuando, por sugerencia de Kicillof, desactivó el plan para que bancos privados locales compraran la deuda de los holdouts, en el marco de un conflicto que llevó a la Argentina a su 2do default en 13 años. Fábrega fue impulsor de esa estrategia.

Un recorte de las tasas hace 2 semanas también había sido visto como otro retroceso de Fábrega empujado por Kicillof, quien quiere sacarse de encima al titular del BCRA y poner allí a uno de los suyos. Dicen que ese hombre sería el actual titular de la secretaría de Comercio Interior, Augusto Costa.

Pero este martes, Kicillof chocó contra el paredón que le puso Cristina. El BCRA subió las tasas de interés y, por el momento, el ministro de Economía quedó pedaleando en el aire.

La medida se sustentó en la aceleración de la dolarización de las carteras que se vio en los últimos días, con un dólar paralelo que comienza a estabilizarse en torno a los $14. La inflación y el cada vez mayor convencimiento de que el default viene para quedarse por un tiempo indefinido lleva a los inversores y ahorristas a comprar dólares como cobertura.

Como consecuencia de ello, las reservas del BCRA crujen: en los últimos 3 días hábiles retrocedieron casi US$300 millones.

La movida de este martes vuelve a reforzar la teoría de por qué Cristina no le entrega el BCRA a Kicillof. Tal como lo consignó Urgente24 (ver nota relacionada), Fábrega sería un dique para contener la voracidad del ministro, que si bien cuenta con (casi) todo el poder, aún no ha mostrado ningún resultado exitoso sobre los puntos que más preocupan respecto a la situación económica del país.

Fuente: www.urgente24.com