La Unión Industrial Argentina (UIA) tuvo el cierre de conferencia que pretendía para mostrarse abierta y predispuesta al diálogo: con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en el atril y acompañada por parte de su Gabinete y el jefe de la CGT, Hugo Moyano, escuchándola en medio de un auditorio compuesto básicamente por empresarios.

En esa misma línea de llamado al diálogo que exhiben públicamente tanto la Presidenta como los industriales en medio de las diferencias que separan hoy a la UIA de la CGT y a algunos empresarios del Ejecutivo, Cristina insistió en que su Gobierno está «impulsando fuertemente el acuerdo tripartito entre el sector privado, el Estado y trabajadores».

«Si hay dos sectores importantes de la economía en los que me siento muy cómoda son los empresarios industriales y la CGT. Porque creo que son los dos vínculos más fuertes que se han dado en un modelo económico como el que se dio desde el 2003», dijo la mandataria en el arranque de su discurso. De inmediato, dijo que si bien «muchas veces es conflictiva la relación entre empresarios y trabajadores, la puja por la distribución del ingreso hace a la condición humana». Lo que hay que hacer, agregó, es «darle racionalidad institucional y legal».

En medio de una disertación que centró en defender y elogiar el actual modelo, la mandataria también defendió la intervención del Estado en la economía luego de que ayer, desde la propia UIA, advirtieran sobre la presuntamente «excesiva» intervención estatal. «Si (hoy) alguien habla en Europa de un mercado que se autorregula, se le ríen en la cara», lanzó la Presidenta, que, de todos modos, aclaró que «nadie piensa en un Estado empresario».

El discurso de Cristina clausuró la 16ª Conferencia Industrial de la UIA, el encuentro anual de los industriales argentinos que, como pretendían sus organizadores, terminó convocando a los principales empresarios del país (esta mañana habló el presidente de Techint, Paolo Rocca), a varios de los más destacados dirigentes del oficialismo y la oposición y hasta al jefe de la CGT, en una inusual foto de convivencia.

Entre otros datos económicos, la mandataria volvió a resaltar la vigencia de los superávits gemelos, aunque esta vez aclaró que el fiscal se da solo a nivel primario (por que, considerando los pagos de los servicios de la deuda, el resultado es deficitario); dijo que desde 2003 se duplicó el PBI; que la desocupación cayó al 1% y que la economía creció un 9,1% en los últimos 12 meses.

El anuncio del discurso fue que el año próximo sí se hará la exposición Tecnópolis, dedicada a la ciencia y tecnología y que este año se suspendió en medio de una discusión entre el Gobierno nacional y el porteño. La sede del 2011 será el predio que ocupó el regimiento de Villa Martelli, en el conurbano bonaerense.

Más temprano, «la estrella» de mañana previa al cierre fue el presidente del Grupo Techint, Paolo Rocca. En su presentación, el industrial dijo que «las políticas puestas en marcha en los primeros años de la década para salir de una década dramática, han contribuido a una fuerte recuperación industrial y a la inclusión económica y social».

Pero también aclaró que «hoy la emergencia económica tiene que dejar paso a la estabilidad y a la previsibilidad de la acción de gobierno, para atraer inversiones».

«Los paradigmas que han ayudado al país a salir de la crisis no son necesariamente los que nos ayudarán a aprovechar las oportunidades que ofrece un mundo que está saliendo de una crisis global», advirtió el titular del Grupo Techint.

Fuente: clarin

Por Marta

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