Las cifras de enero y febrero marcan que este año arrancó con un déficit fiscal de $2.719 millones, que contrasta con el superávit de 965 millones que hubo en el mismo lapso de 2011. El desequilibrio creciente muestra un rojo acumulado de $34.349 millones en los últimos 12 meses.

Las cifras de enero y febrero marcan que este año arrancó con un déficit fiscal de $ 2.719 millones, que contrasta con el superávit de 965 millones que hubo en el mismo lapso de 2011. Así el deterioro interanual de las cuentas públicas bordeó los $ 3.700 millones. Y explica el desequilibrio creciente que se viene registrando, ahora con un “rojo” acumulado de $ 34.349 millones en los últimos 12 meses. El año pasado fue de $ 30.663 millones, según publicó el diario Clarín.

Este desequilibrio explica que por la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, además de seguir tomando reservas internacionales , ahora el Gobierno pueda recibir este año más de $ 50.000 millones como “Adelantos Transitorios” , una suerte de préstamo que nunca llega a devolverse porque se renueva, empujado por la inflación, a valores crecientes.

Los números oficiales muestran que en los dos primeros meses de este año el déficit propio del Tesoro fue de $ 6.860 millones. Y se redujo a $ 2.719 millones por el superávit del resto del sector público, en especial de la ANSeS. Así, con el BCRA, el organismo previsional sigue siendo una de las principales fuentes del financiamiento fiscal.

La evolución de las cuentas indican que en el primer bimestre de 2012 los ingresos aumentaron un 26,6%, los gastos primarios el 32,2% y los pagos de intereses un 56,4%. En total, los intereses insumieron $ 4.040 millones, equivalente al 85% de lo gastado en “inversión real directa” y más del doble del gasto en la Asignación Universal por Hijo (AUH). Para Maximiliano Castillo Carrillo, de la consultora ACM, estas variaciones estarían “denotando dificultades en la aplicación de la política de sintonía fina, la cual en principio implicaba una intención de desacelerar el gasto” .

Uno de los rubros que el Gobierno quiere recortar es el de los subsidios a los servicios esenciales – en especial, energía y transporte – que representan el 17% del gasto primario . Sin embargo, según ASAP (Asociación Argentina de Presupuesto), la factura de subsidios aumentó 24% en el primer bimestre. Es sabido, más aún después de la “tragedia de Once”, que el Gobierno tuvo que postergar su plan original de recortar y eliminar subsidios por el rechazo de buena parte de la sociedad y también por temor a una caída del consumo de los sectores populares cuando ya se advierten signos de desaceleración de la actividad económica.

Aunque el Gobierno en los próximos meses recauda el grueso de los impuestos vinculados al agro, tendrá menores ingresos por la caída de los derechos de importación por el drástico corte en las compras del exterior . Y por el lado del gasto, ya en marzo aumentó un 17,62% la cuenta de las jubilaciones. Para Castillo Carrillo el gasto tiene “una fuerte inflexibilidad a la baja” porque Jubilaciones, salarios, universidades y Asignación por Hijo “representan el 54,1% del total del gasto primario”.

En tanto, las provincias este año podrían cerrar con un déficit en torno de los $ 20.000 millones/24.000 millones que buena parte se financiaría con endeudamiento interno y externo.

La Política Online

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