Finalmente las autoridades hicieron oídos sordos a los reclamos y procedieron a matar a Excalibur, el can de la enfermera contagiado por el virus.

Excalibur, el perro de Teresa Romero, fue sacrificado en el Hospital Veterinario de la Universidad Complutense de Madrid en torno a las 14.30 horas, según confirman fuentes de la Universidad.

El procedimiento había comenzado desde temprano, con la llegada al domicilio de un camión y un remolque con una urna de cristal, en cumplimiento de las órdenes cursadas por las autoridades sanitarias de la Comunidad de Madrid.

El accionar de las autoridades fue avalado por un juez, lo que impidió al marido de Romero y dueño del perro a oponerse al sacrificio.

El caso genero un fuerte revuelo, ya que las organizaciones defensoras de los derechos de los animales consideran que no era necesario tomar esta medida.

Del mismo modo se había pronunciado Eric Leroy, un especialista que estudió el ébola en los perros.

Fuente: www.infonews.com