El gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, había admitido que viajó en el avión presidencial pero aclaró que fue a una «misión oficial» a Panamá y Haite. Ahora se supo que también utilizó la aeronave para trasladarse a Punta del Este, Río de Janeiro y Santa Cruz de la Sierra.

Punta del Este, Río de Janeiro y el aeropuerto de Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, figuran en la planilla de vuelos internacionales del avión que suele utilizar el gobernador de Chaco, Jorge Capitanich. Ahora envuelto en un escándalo tras admitir que viajó en la misma aeronave, un Lear Jet 60, a Panamá y Haití junto a sus dos hijas. En total, durante el 2011, el avión trasportó 900 pasajeros, según consta en los registros oficiales a los que accedió Clarín.

El 25 de enero del año pasado, a las 11 de la mañana, aterrizó en el aeropuerto de Río de Janeiro con 25 pasajeros. Cuatro días más tarde, registró un ingreso en el coqueto aeropuerto de Punta del Este. En los mismos documentos, figura que el avión, que habría costado 4 millones de dólares, durante 2011 también estuvo varias veces en el aeropuerto internacional de Viru Viru (Santa Cruz de la Sierra). Allí aterrizó el 21 de noviembre y regresó al país el 23 de ese mes. Repitió esa ruta el 2 de diciembre pasado. Regularmente, ese aeropuerto boliviano (SLVR, tal como aparece en los registros) es una escala técnica en planes de vuelo rumbo a centroamérica. Además, figuran decenas de vuelos a distintos puntos del país.

Una versión, no confirmada oficialmente, dio cuenta de un convenio entre el Incucai y el Ministerio de Salud de Chaco para utilizar ese avión en operativos de trasplante. En el organismo dijeron ayer que uno de los aviones de la gobernación, al que no identificaron, “se utilizó en varios operativos a lo largo de 2011”. Pero no dieron fechas ni detalles del acuerdo.

Según confirmó ayer a Clarín el ministro de Gobierno de Chaco, Juan Manuel Pedrini, el Lear Jeat 60, matrícula LV-CIO, es utilizado a menudo por el gobernador. A disposición de la gobernación de Chaco también hay un avión sanitario, tipo Gran Caravan, adquirido recientemente, y un Cessna. “El Cessna es bárbaro porque permite aterrizar en pocos metros pero no sale de la provincia, es un avión viejo”, explicó el funcionario. Clarín intentó comunicarse con el área de Aeronáutica para que informara si Capitanich usó esa nave para viajar a Río de Janeiro y otros destinos turísticos, pero no respondió los llamados.

El escándalo se destapó ayer cuando Capitanich reconoció que viajó junto a sus hijas – Guillermina, de 19 años, y Jorgelina, de 15- a Panamá y Haití en el Lear Jet. Según la versión del gobernador, que ayer tuvo que dar una conferencia de prensa, el viaje fue gratis porque el avión tenía pendiente una revisión técnica en Panamá. Sin embargo, la empresa que realizó la logística del avión en el aeropuerto panameño, Pipo D.S.SA, contradijo esa versión. “Sólo se le suministró hidrógeno a una cubierta”, detallaron. La aeronave nunca aterrizó en Haití: lo hizo en el aeropuerto de Santo Domingo, República Dominicana, el 4 de enero. Regresó, dos días después, a Buenos Aires vía Curacao, una isla del Caribe.

La revelación provocó una crisis política en la provincia. El vicegobernador, Juan Carlos Bacileff Ivanoff, enfrentado desde el día que asumió con Capitanich, no estaba al tanto de los detalles del viaje y por eso anunció que denunciará al secretario general de la Gobernación, Juan Chaquires -actualmente de vacaciones-, y al subsecretario de Legal y Técnica, Pedro Miró. Y una polémica. La diputada nacional por el Chaco, Alicia Terada (Coalición Cívica), cargó contra Capitanich. Dijo que el gobernador debe dar más explicaciones. “Un goberrnador de una provincia debe guardar las formas, como la mujer del César no debe serlo sino también parecerlo”.

La Política Online

Deja una respuesta