Al igual que semanas atrás, un paro de micros sorpresivo complicó la rutina diaria de miles de usuarios de la ciudad durante la jornada de ayer. Muchos platenses debieron optar por otras alternativas para llegar a sus lugares de trabajo, de estudio u hogares durante gran parte del miércoles.

La empresa Línea 7, que administra los ramales provinciales 307 y 275, y los locales Este, 506, 518 comunicó semanas atrás que tenía serios problemas económicos y en estos días debía renovar el contrato que incluye el otorgamiento de un monto millonario en concepto de subsidios. Por falta de pago de salarios, sus trabajadores lanzaron un nuevo paro que abarcó desde las primeras horas de la mañana, hasta pasadas las 18.30.

Durante la jornada de ayer, los choferes de estos ramales lanzaron un nuevo cese de actividades. «La medida de fuerza surgió a partir de que a los choferes le depositaron apenas el 50 por ciento del sueldo y por la preocupación por las fuentes de trabajo a partir del 1 de enero”, aseguró el titular de UTA La Plata, Oscar Pedroza. Si bien no tuvieron una respuesta satisfactoria, a última hora de la tarde comenzó a normalizarse lentamente el servicio.

Fuente: Diario Hoy