En un año “frustrante”, empresarios y funcionarios redujeron las expectativas de expansión de la principal economía de la región. El papel de la industria y los desafíos.

La locomotora de la región latinoamericana durante los últimos diez años, Brasil, se encuentra ante una seria desaceleración de su economía, con perspectivas de expansión escasas o incluso de retracción, en un año al que los empresarios del gigante sudamericano calificaron de “frustrante”.

Luego de que el gobierno brasileño anunciara una expansión de su economía del 2,4% en el tercer trimestre, frente a los tres meses previos, las esperanzas de que los recortes en las tasas de interés y los incentivos tributarios generaran un repunte se vinieron abajo, ya que el resultado sugiere que Brasil podía expandirse 1% este año, lejos de las proyecciones oficiales del 4,5%.

Pero es peor aún la perspectiva de los empresarios, ya que la Confederación Nacional de la Industria (CNI) redujo ayer su previsión del 1,5 al 0,9% de crecimiento económico para el año 2013, ya que la industria, según sus proyecciones, se contraerá un 0,6%. A su vez, la previsión de los industriales es más pesimista que la de los economistas del mercado financiero, que redujeron su proyección para el crecimiento de la economía del 1,5 al 1,27%.

Todos los números, pese a que difieren entre ellos, reflejan la unanimidad sobre el freno que el motor sudamericano registrará a fin de año, abriéndose un nuevo desafío no sólo para el gobierno de Dilma Rousseff, sino para toda la región latinoamericana, dada la gravitación que tiene Brasil en todos sus vecinos, incluido, por supuesto, Argentina.

Puede ser el comienzo de una etapa más difícil, o simplemente un tropezón en el camino ascendente que lo lleve a consolidarse como una potencia mundial. Después de todo, Brasil ha sido la niña mimada de la región en los últimos diez años, beneficiándose del ascenso de China, importantes hallazgos de petróleo frente su costa y un auge del crédito, impulsado en buena parte por el banco estatal de desarrollo, Bndes. El crecimiento económico ayudó a instalar a unas 30 millones de personas en la clase media entre 1999 y 2009, según estadísticas oficiales.

Fuente: Diariohoy.net