El vicepresidente mantuvo una reunión secreta con sindicalistas opositores a Moyano para analizar la forma de desactivar sus protestas. Los gremialistas le plantearon que hacían falta anuncios sobre Ganancias y asignaciones familiares, y lo consultaron por el pedido de impugnación.

El jueves pasado, cuando el Gobierno buscaba la forma de desarticular el paro en la distribución de combustibles de Camioneros, Amado Boudou mantuvo una reunión secreta con un puñado de sindicalistas antimoyanistas, según publicó el diario Clarín.

El encuentro se hizo en el sindicato de Taxistas que lidera Omar Viviani, un dirigente que acaba de romper con el camionero luego de un vínculo de años.

El encuentro fue al mediodía, es decir antes de que Moyano convocase a un paro con marcha a Plaza de Mayo para este miércoles. Además del dueño de casa, estuvieron los Independientes Gerardo Martínez, Andrés Rodríguez y José Luis Lingeri y los ex moyanistas Omar Maturano, Horacio Ghilini y Norberto Di Próspero.

A Boudou se le planteó que la forma de frenar a Moyano era que se anunciasen pronto modificaciones en Ganancias y en los topes de los salarios familares. Los sindicalistas también quisieron averiguar qué hará el Gobierno con el pedido de impugnación que hizo el antimoyanismo del congreso de renovación de autoridades de la CGT al que convocó el camionero.

Un dirigente que participó del encuentro confió a Clarín que le quedó la sensación de que la jugada que hará el Gobierno será anular la convocatoria de Moyano y reclamarle que la haga de nuevo, pero esta vez con la presencia de un veedor de la cartera laboral.

La jugada es tramposa: esa convocatoria debe ser hecha y aprobada por la mayoría del Consejo Directivo cegetista. Sobre 35 miembros, Moyano dispone de solo 15.

El vicepresidente supo ser un aliado del jefe de la CGT. El año pasado, incluso, Moyano apoyó su precandidatura a jefe de Gobierno de la Ciudad. La semana pasada, y en ausencia de Cristina Kirchner, Boudou buscó encabezar la avanzada pública del Gobierno contra Moyano. Pero el vice rápidamente se corrió de escena cuando los Moyano lo apuraron con que él debía dar explicaciones por sus vínculos con la ex Ciccone.

“Boudou está más sucio que un mecánico”, arremetió Pablo Moyano.

Ese mismo jueves hubo otra reunión, pero de más volumen político: la Presidenta recibió en Olivos a los sindicalistas Rodríguez, Martínez, Lingeri y Viviani, según confirmaron a Clarín fuentes sindicales. Allí, los dirigentes plantearon que para hacer fracasar la marcha de Moyano el Gobierno debería hacer algún anuncio sobre Ganancias y salarios familiares. Del encuentro los sindicalistas se fueron con las manos vacías.

Los dirigentes le desmintieron a sus aliados del bloque antimoyanista haber estado con la Presidenta. Pero los “Gordos” lo confirmaron en el mismo Gobierno. Esto ahora abrió más recelos entre los integrantes del antimoyanismo . En lo que si están de acuerdo los diferentes sectores es en el malestar con el metalúrgico Antonio Caló , quien aspira a suceder a Moyano. Se le critica haber dicho que defenderá “este modelo a muerte” y haberse “borrado” toda la semana pasada.

La Política Online

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