El odontólogo Ricardo Barreda, condenado en 1995 a reclusión perpetua por matar a su familia, deberá seguir preso . Luego de analizar el resultado de las pericias psiquiátricas que le realizaron, la Justicia de La Plata denegó los pedidos de libertad que había planteado la defensa del cuádruple homicida, quién permanecerá en la unidad penitenciaria de Olmos.

Barreda había sido trasladado allí la semana pasada –previo paso por una cárcel de régimen semiabierto en Gorina– luego de violar las condiciones del arresto domiciliario al que había accedido en 2008.

En la resolución conocida ayer, el camarista penal de feria Raúl Dalto, tuvo en cuenta los informes de los peritos del Servicio Penitenciario provincial, en los que advirtieron entre otras observaciones un pronóstico de inserción “desfavorable” para el otorgamiento de la libertad condicional y la falta de arrepentimiento por los crímenes cometidos en su casa de La Plata en 1992.

Los especialistas que evaluaron a Barreda durante varias entrevistas, sugirieron “la continuidad de los dispositivos de contención, para contribuir a su estabilidad” porque “resultan inciertos los recursos que podría contar en caso de que alguna situación vivida como hostil reedite vivencias pasadas ”.

¿Qué actitud asumiría hoy frente a una situación similar a la que determinó su detención?, fue una de las preguntas que tuvo que responder Barreda a los psicólogos que lo entrevistaron. “ Es que cuando las mujeres se empacan … y si encima le dan cuerda …

” contestó el dentista, acompañando sus palabras con un lenguaje gestual, la mirada baja y una permanente actitud “inquieta”.

De acuerdo con lo observado por un perito psiquiátrico, cuando Barreda se refiere a los asesinatos de su mujer, su suegra y sus dos hijas, manifiesta “ideas sobrevaluadas de tinte paranoide, de daño y perjuicio que no lo movilizan. Con un arrepentimiento vacuo y desprovisto de repercusión afectiva.

El condenado termina justificando lo que hizo ” concluye uno de los informes que recibió el camarista Dalto.

El juez resolvió además sobre un pedido del abogado defensor Eduardo Gutiérrez para que se le otorgue a Barreda la libertad definitiva y se le de por cumplida la pena. Es que el nuevo cómputo resuelto por la Cámara a principios de enero, le dio por cumplido al odontólogo 30 años y siete meses de prisión.

Sobre el planteo, Dalto consideró que para otorgar la libertad definitiva la ley prevé una etapa intermedia de libertad condicional que Barreda “no cumplió” por lo cual “ no se puede declarar extinguida la pena ”. El juez explicó que sólo se cumplió uno de los tres requisitos para que un reo logre la excarcelación.

Gutiérrez adelantó que recurrirá ante la Cámara Penal las decisiones. También lo hará con la revocatoria de la prisión domiciliaria. Según el defensor, por el comportamiento carcelario Barreda “tiene un 10 sobresaliente y no registra una sanción”.

Dalto aclaró que si la decisión es apelada, serán los otros dos camaristas que integran la Sala I quienes actuarán como tribunal de alzada y deberán resolver el planteo de la defensa.

Barreda fue condenado a reclusión perpetua en 1995 por los asesinatos –cometidos en noviembre de 1992– de su mujer, Gladys McDonald, de 57 años, su suegra, Elena Areche, de 86, y a sus dos hijas Cecilia y Adriana, de 26 y 24 años.

Entonces, tras una discusión con dos de las mujeres, Barreda tomó una escopeta que solía usar para cazar y les disparó. En medio, debió recargar varias veces el arma, que sólo admite dos cartuchos. Luego dejó su casa, arrojó la escopeta en un arroyo y se fue encontrar con una amante.

Fuente: Clarín

Por Leo

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