Funcionarios, dirigentes, legisladores y representantes de ONGs de la Ciudad asistieron este jueves a una audiencia pública para analizar los pliegos de contratación del servicio de recolección de residuos para los próximos 10 años. La audiencia se realizó en el microcine del Centro Cultural Recoleta y fue encabezada por el Ministro de Ambiente y Espacio Público porteño, Diego Santilli, quien inició la misma con una breve descripción técnica de los contratos.

Si bien hasta los dirigentes opositores reconocieron que el nuevo pliego incluye avances con respecto al actual -vencido hace cuatro años y prorrogado- se pudieron escuchar críticas concretas respecto a la contenerización, la recolección en villas y los costos de los contratos.
Al respecto, el Diputado Alejandro Bodart (MST en Proyecto Sur), reiteró que el costo de la recolección por cuadra en la zona a cargo del Ente público de Higiene es de 53.907 pesos, mientras que las empresas privadas cobran más del doble por el mismo trabajo en el resto de la Ciudad, superando los 130.000 pesos.

Sobre este punto, Santilli explicó que las diferencias entre ambos presupuestos está relacionada con los salarios que cobran los trabajadores municipales del Ente y los restantes recolectores, que se encuentran bajo el convenio de Camioneros.
Además, Bodart sostuvo que el actual servicio demuestra «que es falso que la administración privada sea mejor: la privatización fracasó».

«Hay un problema de fondo y es que el nuevo contrato no cambia la dinámica que tiene como punto central favorecer a las empresas privadas, cuyo balance es pésimo», agregó.
Según explicó el Diputado, si se utilizaran los costos del área pública para toda la Ciudad durante los próximos 10 años que dura el pliego en análisis, se ahorrarían más de 23 mil millones de pesos.
Por su parte, el ministro macrista respondió que «nadie invirtió tanto en el Ente» como el gobierno del PRO que encabeza Mauricio Macri y sostuvo que «antes de hablar habría que informarse más».
Santilli también respondió a las críticas que recibió por convocar a una audiencia pública en el mes de enero y aseguró ser «uno de los pocos ministros» que realiza estas iniciativas.

«Si hay audiencia pública, porque hay audiencia pública, sino la hay, porque no la hay, debo ser de los pocos ministros que hizo audiencias públicas para todos», sostuvo el funcionario.

En torno a la recolección en villas y asentamientos, se destacó que al haber una zona al sur de la Ciudad a cargo del Ente público, esta situación generará desigualdades respecto a otros barrios porteños.

Al respecto, la Diputada de la Coalición Cívica, Rocío Sánchez Andía, afirmó que «la villas merecen gozar de un servicio de recolección igual al resto de la Ciudad y este pliego no lo garantiza»
«Es necesario que el gobierno haga menos marketing y más campañas de educación ambiental», agregó.

Según se informó desde el ministerio, en el nuevo pliego la Ciudad será dividida en siete zonas, siendo seis de ellas puestas a licitación y se mantendrá la actual zona 5 servida por el Ente de Higiene Urbana del GCBA.

A diferencia del contrato anterior, los límites de las zonas deberán coincidir geográficamente con los de las comunas y se garantiza la continuidad de los 5000 trabajadores del rubro, independientemente del resultado de la licitación.

La Diputada porteña María Elena Naddeo (Frente Progresista y Popular), quien participó en la audiencia pública, planteó que «el servicio de recolección de basura es deficitario. Los resultados del plan de gestión de residuos no son positivos y no se ha avanzado con la separación en origen ni la concientización».

Asimismo, la legisladora señaló que «hay que capacitar casa por casa, desde el Estado, de forma más rigurosa, en la separación en origen. Además, tiene que haber una instrucción clara a los encargados de los edificios sobre cómo separar. Los camiones y los recolectores también tienen que levantar la basura de forma separada». En ese sentido, cuestionó que esa tarea de capacitación el pliego licitatorio se la entrega a las empresas que ganen la licitación. «Esto es responsabilidad del gobierno de la Ciudad», apuntó.

«Necesitamos más debate, más discusión. Con esta lógica no estamos yendo al fondo de la cuestión: generar menos basura para no seguir enterrando miles de toneladas por año en la provincia de Buenos Aires», expresó Naddeo.
Por último, la Diputada sostuvo que si bien «la licitación es un avance en algunas cuestiones técnicas, no va a lograr lo que preocupa a los vecinos y vecinas, que es tener una Ciudad más limpia».

Por otra parte, un informe realizado por el partido Confianza Pública, que encabezan el legislador Daniel Amoroso y la Diputada Graciela Ocaña, sobre la gestión de los residuos en el área metropolitana subrayó como puntos problemáticos «el incumplimiento de la Ley de Basura Cero, que aleja a la Ciudad de las metas de reducción progresiva de residuos sólidos urbanos, el colapso de los rellenos sanitarios en el conurbano y el aumento de las toneladas de basura enviados a disposición final».

El informe, además, subraya «la inexistencia de una política clara y eficaz dirigida a la reducción de residuos sólidos urbanos».

El trabajo fue presentado en el marco de la audiencia pública sobre pliego de contratación por licitación del nuevo servicio de higiene urbana, por un plazo de 10 años.

«Está en manos del Gobierno de la Ciudad poner en marcha un Plan de Gestión de Residuos que sea sustentable y que cumpla con la normativa vigente. La adjudicación de la recolección de residuos secos a cooperativas de recolectores urbanos es un paso importante, pero de poco servirá si la población de la Ciudad no separa los residuos en sus hogares o no lo hace adecuadamente», se advierte en el informe.

Del mismo modo se señaló que «no hay justificación posible para la falta de políticas públicas serias en la Ciudad al respecto. La obligación de entrega de bolsas verdes y negras en los supermercados no está dando resultados puesto que los vecinos no han recibido instrucciones sobre qué desechos colocar en cada bolsa. Tampoco saben los vecinos que las cooperativas de recolectores urbanos estarán a cargo de la recolección de residuos secos en el corto plazo. Esta falta de información es atribuible al gobierno de la Ciudad y no puede ser ignorada».

«Estamos en un momento en el que tenemos la oportunidad clave para lograr de una vez por todas dar el paso necesario para que la Ciudad de Buenos Aires se convierta en una Ciudad que maneja sus residuos de modo responsable, sustentable, respetando el medio ambiente y con inclusión social. Pero es necesario que el Gobierno de la Ciudad comience a cumplir con sus obligaciones y responsabilidades», se puntualiza en el informe.

Fuente: Ciudad1