SEÚL — El ataque mortífero de Corea del Norte este martes contra una isla de Corea del Sur persigue el paradójico objetivo de atraer la atención de Estados Unidos para forzarle a negociar un tratado de paz en la península coreana, estimaron analistas consultados por la AFP.

Corea del Norte disparó decenas de obuses contra la isla de Yeonpyeong, cerca de la disputada frontera del mar Amarillo, prendiendo fuego a las casas.

Dos surcoreanos murieron y otros resultaron heridos en uno de los incidentes más graves desde la guerra de 1950-53, que finalizó sólo con un armisticio y no con un tratado de paz.

El bombardeo se produjo días después de la revelación de que el Norte cuenta con una nueva planta de enriquecimiento de uranio, algo que le permitiría construir bombas nucleares.

El Estado comunista acostumbra a alternar entre el comportamiento conciliador y el agresivo.

Las tensiones entre Norte y Sur se han incrementado desde el hundimiento de un buque surcoreano en marzo, del que Seúl culpa a un torpedo norcoreano.

Pyongyang rechaza el cargo pero dio muestras de apertura a Seúl últimamente, aunque sin suavizar su postura.

«Este (bombardeo) es una provocación deliberada para aumentar las tensiones transfronterizadas», dijo a la AFP Kim Yong-Hyun, profesor de la Universidad Dongguk de Seúl.

«El Norte hizo una serie de gestos pero no hubo respuesta ni de Corea del Sur ni de Estados Unidos. Ahora recurre a esta política arriesgada, destinada a forzar a Seúl y a Washington a tomar acciones y acordar dialogar».

«Está mandando un fuerte mensaje a Estados Unidos y a la comunidad internacional de que la península necesita urgentemente un régimen de paz».

Pyongyang, que dice que necesita un escudo nuclear contra la amenaza de una agresión estadounidense, pide desde hace tiempo negociaciones con Washington para firmar un tratado de paz.

Estados Unidos dice que puede negociarse, pero sólo después de que el Norte regrese a las paralizadas negociaciones de desarme nuclear.

Los analistas aseguran que el régimen del Norte vivió durante décadas con el miedo a un ataque estadounidense, especialmente desde la invasión iraquí. Ve el tratado de paz como una salvaguardia.

Algo que complica la ecuación es la sucesión al líder Kim Yong-Il, con el más joven de sus hijos que prepara eventualmente el relevo. El profesor Kim dijo que el Norte trataría de utilizar los enfrentamientos del martes para sumar la población al proceso.

Kim Young Soo, de la universidad Sogang de Seúl, afirmó que el Norte sabe que los incidentes en la frontera disputada del mar amarillo, como el del martes, atrae la atención de Estados Unidos.

«Siguiendo la apertura de su planta de enriquecimiento de uranio, hay otro movimiento destinado a forzar a Estados Unidos a sentarse a la mesa de negociaciones».

Y Yang Moo-Jun, de la Universidad de estudios norcoreanos, también dijo que Pyongyang mandó un mensaje a Seúl y a Washington de que se necesita el diálogo.

«Corea del Norte está ahora enfadada por la actitud de Corea del Sur. Está aumentando las tensiones de forma intencionada con el bombardeo y la revelación sobre su programa de enriquecimiento», dijo Yang.

«Está diciéndole a Washington que se necesita un diálogo para concluir cuanto antes un tratado de paz».

Yang predijo posibles provocaciones adicionales, como una tercera prueba nuclear, si su mensaje se sigue ignorando.

«Es tiempo que Corea del Sur tome una decisión estratégica», dijo, pidiendo a Seúl que tome una actitud resuelta frente a las provocaciones.

Fuente: AFP

Por Marta

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