El Gobierno nacional decidió la emisión de deuda por casi 1.265 millones de dólares, con el objeto de cancelar las obligaciones emergentes de la importación de combustibles líquidos provenientes de Venezuela y que vencen en 2011 y 2012.

La medida fue dispuesta mediante una resolución conjunta de las Secretarías de Hacienda y de Finanzas firmada el último día hábil de 2010 y publicada ayer en el Boletín Oficial.

Se trata de 18 documentos que el Tesoro Nacional le entrega a Cammesa, la compañía que regula el mercado mayorista eléctrico, y Enarsa, la empresa creada por el gobierno de Néstor Kirchner para manejar negocios energéticos.

Los documentos tienen vencimientos a lo largo de 2011 y 2012 y tienen una tasa de interés Libo a tres meses más 6 puntos porcentuales.

Los considerandos de la medida indican que la deuda tiene que ver con las operaciones de importación de combustible desde Venezuela que se hicieron el año pasado con el fin de alimentar las generadoras eléctricas, en el marco de la falta de gas en invierno.

Unas 300 grandes compañías estuvieron afectadas en agosto por restricciones de gas dispuestas por el Gobierno para evitar que se corte el suministro a los hogares.

En el pico del frío invernal el Polo Petroquímico de Bahía Blanca, quedó casi paralizado como así también en Córdoba, donde los cortes a empresas fueron totales.

Según el ex secretario de Energía, Daniel Montamat, el Gobierno resaltó que las reservas de gas se redujeron a la mitad en la última década, de 800.000 millones de metros cúbicos a los 400.000 millones actuales y que hará falta mucho tiempo para recomponerlas.

La importación de combustibles también sirvió para abastecer la fuerte demanda de gas-oil destinado al transporte de cargas y de pasajeros que cuenta con un subsidio por parte del Estado.

Canje. En tanto, el ministro de Economía, Amado Boudou, anunció ayer que la reapertura del canje de deuda recibió ofertas por 156.181.000 dólares.

“Hemos superado las expectativas en una operación de fuerte carácter simbólico donde se maximizó el uso de la legislación vigente”, destacó el jefe del Palacio de Hacienda.

Boudou subrayó que “cada dólar que ingresa resulta un juicio menos” y comentó que “el primer acreedor que le hizo juicio a la Argentina ingresó en esta operación”.

El ministro ofreció detalles de la operación que cerró el 30 de diciembre junto al secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, y el subsecretario de Financiamiento, Adrián Cosentino.

Boudou remarcó que “hubo más de mil presentaciones por parte de tenedores medianos y pequeños, siendo mucho más los pequeños que los medianos”.

Añadió que “las ofertas se repartieron entre un 52 por ciento de residente y un 48 por ciento de por ciento en tenedores internacionales”.

“Lo importante es que la Argentina mostró nuevamente voluntad de pago y de solucionar los problemas”, insistió el jefe del Palacio de Hacienda.

Boudou reiteró que la intención de esta operación era volver a mostrar la intención de la Argentina de solucionar el default y favorecer la disminución de los potenciales juicios.

La deuda pública aumentó. Por el reconocimiento de la deuda que ingresó al canje, el ajuste de los bonos por la inflación oficial (CER) y la capitalización de intereses, entre enero y septiembre de 2010 la deuda pública total aumentó en 13.770 millones de dólares subió de 147.119 millones a 160.890 millones de dólares, un 9,4 por ciento. Casi la mitad de la deuda pública está en manos del propio Estado.
Fuente: lavoz.com

Por Marta

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