El ministro de Energía rindió cuentas durante más de diez horas ante un plenario de Diputados, donde la oposición hizo su descargo con críticas a los aumentos, la política de shock y la incompatibilidad de funciones. “Argentina pasó de tener energía abundante y barata a tener energía escasa, importada y cara”, denunció el funcionario, que se mantuvo imperturbable ante los embates de los diputados. Negó que vaya a renunciar.

Juan José Aranguren tuvo su reclamado paso por la Cámara de Diputados. En una multitudinaria reunión donde no faltaron las chicanas ni los pases de factura, y con la ausencia de Julio De Vido como condimento, el polémico ministro de Energía de Mauricio Macri afrontó las críticas de la oposición por los tarifazos, la política de shock y la incompatibilidad de funciones. Fue una sesión caliente, pero sobre todo extensa. Se inició poco después de las 14 y concluyó pasada la medianoche: a las 12.38.

El funcionario se presentó ante un plenario de las comisiones de Presupuesto, Obras Públicas, Energía y Obras Públicas, donde dio un informe del estado de situación y respondió casi todas las preguntas de los diputados, aunque no explicó con certeza el criterio del Gobierno para aplicar los aumentos en los servicios públicos, y negó que vaya a renunciar.

De camisa celeste y saco negro, el ex CEO de Shell no se perturbó ante los incesantes cuestionamientos de todos los bloques de la oposición, y centró su informe inicial en la herencia recibida en materia energética, al tiempo que sostuvo que la quita de subsidios fue “gradual” y dijo “no conocer información sobre las ganancias de Shell en la Argentina”.

“Como la única verdad es la realidad, la realidad que nosotros hemos recibido es que en estos últimos 12 años Argentina pasó de tener energía abundante y barata a tener energía escasa, importada y cara”, arrancó Aranguren, y agregó: “El sector que recibimos manifestaba un gran desorden en su funcionamiento, con rol y responsabilidades equivocadas”.

Aseguró que Macri heredó en diciembre pasado un “marco de atraso tarifario” que llevó a una “readecuación”, y observó que el anterior gobierno destinó “mayor subsidio para los ricos y menor para los pobres”.

De Vido no estaba para defenderse. El exministro de Planificación, que preside la Comisión de Energía, dejó su silla vacía y justificó su ausencia en una carta donde denunció un “intento explícito del Gobierno nacional y los diputados del oficialismo de promover un debate sobre lo realizado en los últimos 12 años en materia energética” enfocándose en su figura. La nota fue leída en la reunión por el jefe del bloque del FpV, Héctor Recalde, en medio de gritos sarcásticos del oficialismo: “¡No sean caraduras!”.

Mientras el Gobierno aguarda la definición de la Corte Suprema de Justicia, Aranguren señaló que con la decisión de la Cámara Federal de La Plata, que dejó sin efecto las resoluciones 28 y 31 del Ministerio de Energía, “tenemos suspendida la tarifa social y la revisión tarifaria integral”, que se discutirá en las audiencias públicas en octubre.

Durante su paso por comisiones, Aranguren dejó algunas cifras. Precisó que “las tarifas eléctricas siguen estando en el 25 por ciento de las tarifas promedio de Chile, Brasil y Uruguay”, y detalló por otra parte que producto de la quita parcial de subsidios, se pudo “recuperar el 30 por ciento de lo que es el costo de generar energía”. Además, denunció que “el Gobierno anterior dejó 39 por ciento de los hogares (4 de cada 10) sin gas de red”.

Además, el ministro aprovechó para aclarar que la desafortunada frase “estamos aprendiendo sobre la marcha”, que profirió en su paso por el Senado, fue sacada de contexto. “La frase estaba referida a la tarifa social, a los criterios de inclusión en la tarifa social. En ningún momento hice referencia a que la política energética era prueba y error”, aseveró.

La titular de la Comisión de Defensa del Consumidor, Liliana Schwindt (Frente Renovador), abrió la ronda de preguntas apuntando a los funcionarios con pasado en distintas empresas. Citó el caso de José Luis Sureda, actual secretario de Recursos Hidrocarburíferos y exvicepresidente de Ventas de Gas Natural de la Pan American Energy (PAE). Aranguren se excusó aclarando que esos funcionarios “no toman decisiones” que involucran a sus excompañías. Esta vez las risas y aplausos irónicos vinieron del Frente para la Victoria.

A su turno, el presidente de la Comisión de Obras Públicas, Sergio Ziliotto, indicó: “Todos tenemos claro que las tarifas estaban atrasadas”. El diputado del bloque Justicialista recordó que fue algo planteado por todos los candidatos a presidente y que la discusión era entonces “shock o gradualismo”, y finalmente la gestión macrista optó por la primera vía.

La voz cantante del Frente para la Victoria la llevó el exministro de Economía Axel Kicillof, quien enfatizó que “ya no faltan evidencias” de que el tarifazo “está mal hecho”, y reivindicó el objetivo de retrotraer los aumentos. A su vez, negó que haya un “problema fiscal” que justifique la medida y acusó al Gobierno de querer un “sector hidrocarburífero desregulado”.

También por el kirchnerismo, el diputado Martín Doñate apuntó directamente a la incompatibilidad de funciones. “Las acciones de Shell subieron. Usted ganó plata”, lanzó, y agregó: “Usted tiene información privilegiada respecto a los demás”. “Sus decisiones impactan en sus acciones, eso es absolutamente ilegal”, denunció el legislador. Varios minutos más tarde, Aranguren se refirió al tema y asestó: “No tengo que renunciar absolutamente a nada. A mi me puso y me saca el presidente”.

Marco Lavagna, del Frente Renovador, opinó que “estamos faltos de una estrategia” en la materia. “No tengo muy clara cuál es la política energética que estamos siguiendo y hacia dónde vamos”, manifestó, al recordar que “el aumento de gas fue modificado tres veces en dos meses”.

Por el Frente de Izquierda, Néstor Pitrola reclamó “que se abran los libros de las empresas prestadoras de servicios, porque estamos pagando precios muy superiores a los internacionales”. “Que se abran las cuentas de las operadoras de energía ¿Cuánto ganan? ¿Por qué tienen que pagar los trabajadores el tarifazo?”, cuestionó.

Desde Cambiemos, el jefe del bloque del Pro, Nicolás Massot, enfatizó que “este gobierno no creó la crisis y el gobierno anterior tampoco la pudo resolver”. Además, dijo que de acuerdo a las encuestas, “el 60 por ciento” está a favor de los tarifazos. “Si les preguntamos si prefieren pagar el gas y la luz lo que se debe o si prefieren pagar el 30 o el 40 por ciento de inflación como en los últimos años, la respuesta está clara”, opinó. Lavagna le sugirió que “cambien de encuestadora, porque les están afanando”.

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