La canciller de Alemania, Angela Merkel, pidió al presidente de Egipto, Mohamed Mursi, que respete los DDHH, políticos y religiosos, mientras en varias ciudades del país se seguían reprimiendo las protestas contra el Gobierno islamista de El Cairo.

Merkel, reclamó hoy ante Mursi, el respeto a los Derechos Humanos en su país, el diálogo con la oposición y la libertad religiosa, al término de una entrevista celebrada en Berlín.

Merkel expresó además en una conferencia de prensa conjunta el apoyo financiero de su país al proceso de transformaciones en Egipto y destacó que el desarrollo económico es imprescindible para garantizar el bienestar de la población y el éxito de las reformas.

Por su parte Mursi destacó que su deseo es alcanzar un estado de derecho que no tenga «carácter militar o teocrático», y destacó que en Egipto existe un «Gobierno estable» pese a la ola de protestas violentas que se cobró docenas de vidas en los últimos días.

Egipto será un estado que «respeta las opiniones enfrentadas», indicó Mursi, quien explicó que la declaración el domingo del estado de emergencia en varias ciudades del país, es «una medida temporal», que «tiene como fin garantizar la seguridad de la población y acabar con los ataques criminales».

El presidente egipcio aseguró que respeta la libertad religiosa y se definió como un musulmán creyente, cuya religión lo «compromete a creer en todos los profetas, respetar todas las religiones y el derecho de la gente a la libertad religiosa».

Como contrapartida, la canciller alemana destacó el papel relevante que Egipto juega en el proceso de paz de Medio Oriente y agradeció a Mursi su intervención para que se alcanzase un alto el fuego entre Israel y los palestinos tras los recientes ataques a la franja de Gaza.

Ambos señalaron que conversaron sobre la situación en Siria y Mali durante la primera visita de Mursi a Berlín, que debía haberse prolongado hasta mañana, pero que terminará esta noche.

El mandatario egipcio debió acortar su estadía en Alemania y canceló su viaje a Francia, debido a la situación en su país donde anoche volvió a haber disturbios y enfrentamientos entre la policía y los manifestantes contrarios al gobierno en los que murieron dos personas, consignó la agencia DPA.

Las dos muertes se produjeron en las últimas horas durante los disturbios en la plaza Tahrir y sus inmediaciones, informó hoy el portavoz del Ministerio de Sanidad egipcio, Ahmad Omar, según la agencia de noticias estatal Mena.

El portavoz no ofreció cifras de heridos, aunque informó que dieciséis fueron hoy dados de alta -diez en El Cairo, tres en Ismailiya y tres en Kafr el Sheij, informó la agencia de noticias EFE.

Omar señaló que uno de los fallecidos fue trasladado al hospital Ahmad Maher y el otro fue llevado al depósito de cadáveres de Zenhum.

La gente salió a la calle incluso en las provincias en las que Mursi decretó el toque de queda.

El portal de noticias youm7 aseguró que hoy era más tranquila la situación en la plaza Simón Bolívar de El Cairo, donde durante la noche los manifestantes lanzaron bombas incendiarias y piedras a la policía.

Desde ayer resultaron heridas en todo el país 52 personas en las protestas, según el Ministerio de Salud.

En tanto, uno de los líderes de la oposición egipcia, el premio nobel de la Paz Mohamed el Baradei, solicitó hoy a través de twitter una reunión urgente con las autoridades del país para acabar con la violencia.

«Necesitamos urgentemente una reunión entre el presidente, los ministros de Defensa y del Interior, el partido gobernante, la corriente salafista y (el opositor) Frente de Salvación Nacional (FSN) para dar pasos urgentes a fin de detener la violencia y comenzar un diálogo serio», señaló El Baradei, dirigente del FSN, en su cuenta en la red social.

Pese a su llamado, deslizó que «el comienzo de un diálogo serio exige respetar las condiciones del FSN, con un Gobierno de salvación nacional y un comité para reformar la Constitución a la cabeza», en referencia al diálogo nacional propuesto por Mursi, y que hasta ahora es rechazado por el FSN.

Más de cincuenta personas murieron en Egipto y centenares resultaron heridas desde el viernes pasado cuando comenzaron los disturbios con motivo del segundo aniversario del inicio de la revolución que derrocó al régimen de Hosni Mubarak.

A esos choques se sumaron el sábado los enfrentamientos desencadenados en Port Said entre manifestantes y policías tras conocerse la decisión de un tribunal de recomendar la pena de muerte para 21 acusados por participar en la matanza de 74 personas hace casi un año en el estadio de fútbol local.

Télam
Imagen: AP