EL NUEVO GOBIERNO.Hoy se oficializó su salida. También se prevén nuevos jefes para Gendarmería y la Policía Aeroportuaria. Habría anuncios en las próximas horas.

Tal como adelantó hoy Clarín en su edición papel, el Gobierno decidió apurar el proceso de relevamiento de las cúpulas en las fuerzas de Seguridad. Hoy fue el turno de la Prefectura Naval Argentina, cuyos jefes presentaron sus renuncias y ya fueron aceptadas por el Presidente. Aunque en las próximas horas podría haber novedades en Gendarmería y la Policía de Seguridad Aeroportuaria.

Se trata del prefecto general Luis Heiler y del subprefecto general Gerardo Crespo, designados por Cristina en octubre de 2012 y cuyas renuncias fueron publicadas en el Boletín Oficial. Aunque no fue confirmado, a cargo de la fuerza quedaría el prefecto general Eduardo Scarzello.

Más allá del cambio de nombres, la intención del Gobierno es querecupere el control de puertos y ceda el cuidado de zonas urbanas lideras a las costas, como Puerto Madero.

Pero el caso de la Prefectura no es el más significativo. En Gendarmería, los cambios también son inminentes. El comandante general Omar Kanneman, quien en septiembre había sido designado en lugar de Enrique Zach, sería desplazado. Pese a no ser objetado por alguna cuestión en particular, desde el Gobierno señalan que Kanneman es un hombre de estricta confianza de la ex ministra de Seguridad Cecilia Rodríguez y del ex secretario Sergio Berni. Tal vez luego de la reciente experiencia en el Servicio Penitenciario Bonaerense, en el macrismo no quieran correr riesgos.

Pero la transformación de la Gendarmería también será en términos operativos: la ministra de Seguridad Patricia Bullrich adelantó el domingo que «despacio» y cuando haya «un aseguramiento de que la gente está cubierta», los gendarmes desplegados en el Conurbano y en los grandes centros urbanos volverán a cumplir su función original: el control de las fronteras, que -según admitió Bullrich- «están muy devastadas con respecto a la seguridad».

En las próximas horas también habría cambios de nombres en la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), donde el Gobierno quiere evitar un potencial foco de conflicto con militantes de La Cámpora que se incorporaron en los últimos años.

Fuente: Clarin